@epigmenioibarra

Desde hace algunos meses, ese desencanto y desesperación con el gobierno me condujeron a contraargumentar a muchos de los propagandistas de la actual administración.Como manifesté en uno de mis textos recientes, yo emití mi voto por el régimen actual sin percatarme ...

  • Desde hace algunos meses, ese desencanto y desesperación con el gobierno me condujeron a contraargumentar a muchos de los propagandistas de la actual administración.

Como manifesté en uno de mis textos recientes, yo emití mi voto por el régimen actual sin percatarme del extremo tan negativo que ha mostrado, especialmente en los últimos tiempos. Cada día me molesta más la actitud del jefe del Ejecutivo federal respecto de los insultos, descalificaciones y acusaciones sin fundamento dirigidos a muchas personas que menciona por su nombre. Hacer algo así desde el activismo es explicable (no justificable), pero hacerlo desde la posición del poder máximo de la República constituye, sin duda, un acto profundamente abusivo, porque nadie tiene el poder para responder en los mismos términos.

Se queja a diario también de los medios de comunicación que no le aplauden, según su dicho, “todos están en su contra”. En redes sociales, el gobierno tiene articulada una estrategia basada en sus propagandistas, un grupo de gente (quizá convencida) con diversos grados de influencia, que se dedican a lo mismo, es decir, descalificar, insultar, agredir y, debo añadir, manipular las redes para nulificar a quienes presentamos argumentos en contra de las acciones gubernamentales. Ayer fui víctima de una persona que escribe en Twitter bajo el nombre de @epigmenioibarra, que supongo es el productor, que bloqueó el acceso a mi cuenta de esa red social.

Desde hace algunos meses, ese desencanto y desesperación con el gobierno me condujeron a contraargumentar a muchos de esos propagandistas, entre ellos al personaje citado, sin recibir prácticamente nunca una réplica, supongo, porque carecen de argumentos o, porque al ser un ciudadano común, no les interesa. Francamente carezco de importancia porque mi poder de influencia es muy limitado, lo que, por otro lado, es muy cómodo, ya que no ponen atención en lo que digo.

Hace un par de semanas me percaté que esa cuenta (@epigmenioibarra) se quejaba de un “cerco de silencio”, diciendo que nadie de la oposición le respondía, yo tampoco lo hice, porque hubo algunas afirmaciones con las que coincidí, especialmente ahora después del atroz crimen perpetrado por el gobierno en Ciudad Juárez. Ese señor se manifestó por la exigencia de que se aclarara en su totalidad el delito y se condujera a los responsables a la cárcel. El día de ayer, escribió algún mensaje, como otros de sus compañeros, descalificando a la prensa que ha reportado los detalles de lo sucedido en Juárez, a lo que respondí una lacónica frase, diciendo que si el gobierno dejara de matar personas ya no habría materia para lo que ellos denominan “prensa carroñera”.

En el instante mismo en el que mandé el mensaje me llegó una notificación de Twitter diciendo que mi cuenta está bloqueada porque el usuario @epigmenioibarra se quejó de “acoso” haciendo mención exactamente a mi mensaje que transcribo a la letra: “….sería bueno que ya no los maten…”.

Acudo a este espacio para exigirle al señor @epigmenioibarra me aclare en qué consiste el acoso, cuáles son las razones por las que él afirma que lo estoy acosando con esa frase, cuáles son los mecanismos que emplea para acusar de acoso a cualquier ciudadano, porque llama la atención la inmediatez de la denuncia y, finalmente, me diga si no le parecería razonable evitar que el gobierno asesine personas.

Como estoy seguro de que no contestará nada, me atrevo a formular la hipótesis de que el gobierno y sus personeros utilizan mecanismos ocultos e ilegítimos para silenciar, y mi experiencia lo demuestra con detalle. Por lo pronto, apelé frente a la empresa, pero, seguramente tomará meses para que me restablezcan mi cuenta.

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