Encuesta de salud y nutrición 2023
Las razones de la demanda de atención fueron orientación en sexualidad y en métodos anticonceptivos.
Se publicó recientemente un instrumento del gobierno federal que se llama Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2023. Es un instrumento muy valioso que permite conocer muchos datos básicos relativos a los servicios de salud estatales, con su alcance, eficacia y deficiencias. El objetivo no es hacer política, sino coadyuvar a la mejoría que, por supuesto, debe redundar en una mejor salud del pueblo de México.
Se divide en muchos apartados que resultan fundamentales, pero aquí me quiero referir al aspecto de la salud sexual y reproductiva en adolescentes, debido a mi familiaridad con el tema.
En un análisis publicado dentro del informe, se señala claramente que, solamente uno de cada tres adolescentes de 12 a 19 años con vida sexual activa, buscó información o atención, destacándose que más del 90% de ellas o ellos recibieron la información o atención que buscaban; es decir, contamos con servicios de atención amables con las y los adolescentes, pero en extremo insuficientes en relación a la demanda. Las razones de la demanda de atención fueron orientación en sexualidad y en métodos anticonceptivos.
Evidentemente, un panorama tan deficiente en este rubro conduce directamente al incremento del embarazo adolescente y existen pocos hechos tan dramáticos en relación con la perpetuación de la pobreza. La mujer adolescente en pobreza, que cursa un embarazo no planeado, casi siempre deja truncos sus estudios, viéndose forzada a trabajar, en situaciones de precariedad laboral de la que, prácticamente, nunca podrá salir y serán pocos medios educativos los que le podrá brindar a su vástago, que casi siempre queda condenado a continuar la cadena de la pobreza. Es uno de los fenómenos más indeseables en cualquier país que desea acceder a un desarrollo igualitario.
La mayor parte de los países tienen políticas públicas claras tendientes a la disminución del embarazo adolescente y México no es la excepción, lo que no ha sido constante a lo largo de muchas administraciones es el apoyo a los programas, es decir, si dejamos sin presupuesto a los programas de difusión en los medios de comunicación, que ya cuentan con campañas diseñadas para atraer a las y los adolescentes hacia los servicios de salud, resolviendo sus dudas, simplemente dejan de acudir. Debemos recordar que se trata de menores de edad, a quienes debemos estar enviando mensajes permanentemente, igual que lo hacemos en casa, y siempre será necesario repetirles innumerables veces el mensaje útil para su autocuidado.
Una de las características de la madurez de un individuo es que dejan de ser necesarios los mensajes repetitivos para que busque espontáneamente ayuda. Ése no es el caso de los adolescentes. Aquí necesitamos nunca bajar la guardia, nos urge como país rescatar todas las campañas de difusión en medios masivos, así como evaluar la cantidad de centros sanitarios en relación con la posible demanda de atención.
También menciona el texto que urge incrementar la coordinación interinstitucional para ofrecer servicios integrales a cualquier persona que lo solicite en cualquier institución sanitaria.
Debemos brindarle el beneficio de la duda al gobierno que iniciará en octubre; necesita de la cooperación de todas y todos los que estamos involucrados en el tema.
