Empieza la crisis del fentanilo de uso médico
Al año, en el país no se utilizan ni cinco kilos de fentanilo de uso médico.
Desde hace algunas semanas, el Ejecutivo federal afirmó, sin bases, que el tráfico de fentanilo se podría prevenir prohibiendo el uso médico del medicamento.
Todos los médicos del país hemos coincidido en que dicho fármaco es, en extremo valioso, especialmente en el ámbito de la anestesia. Resulta muy seguro en manos expertas y de una enorme eficacia, además de representar un bajo costo.
En México, por supuesto, se produce y distribuye bajo controles muy estrictos de la autoridad sanitaria, porque conocemos su capacidad adictiva, pero eso no le quita su valor terapéutico. Nada tiene que ver el tráfico ilegal de la sustancia con el tema de atención médica.
Hace un par de semanas alguien hizo la cuenta total en kilogramos del total utilizado en medicina por año en México y no rebasa los cinco kilos, cuando los decomisos de la sustancia a los criminales son centenares de kilogramos.
Parece que el gobierno actual en México, no solamente no responde ningún argumento, sino ahora también está actuando por debajo del agua, es decir, la propuesta de prohibir el fármaco simplemente no se presentó, porque ahora están presionando a los laboratorios y a los distribuidores de medicamentos de tal forma que ha empezado a escasear de forma muy importante en las últimas semanas.
Lamentable actitud agachona, maniquea y manipuladora utilizar el poder del Estado para limitar, sin argumentos válidos, el acceso para los mexicanos y mexicanas el acceso a un medicamento muy seguro y valioso en las anestesias cotidianas.
El desencanto y la frustración que nos provoca a las y los profesionales de la medicina el hecho de que el gobierno utilice el poder para boicotear la producción y la distribución de un fármaco valioso es inconmensurable. Es el reflejo de una actitud antidemocrática, anticientífica, y parece malintencionada, provocada sólo por una decisión equivocada del Presidente.
Apelo a la autoridad sanitaria, especialmente a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), para que agilice la producción y distribución de una herramienta terapéutica valiosa.
Si quieren agregar controles, lo entiendo, pero permitan el uso terapéutico cotidiano, que tanto beneficio le ha brindado a miles de pacientes sometidos a muchísimas cirugías de diversas índoles.
Si bien es cierto la polarización que vivimos en esta fase final del gobierno de la 4T no nos permite evaluar aciertos y errores, este tipo de actitudes no abona al entendimiento que debería privar bajo la conducción de alguien que pretenda gobernar para todos y todas.
Ojalá reflexionen y reconozcan este garrafal error.
