Bioética y medios de comunicación
El avance democrático implica la apertura a una base mucho más amplia de personas con visiones diferentes.
En los recientes días se otorgaron derechos para el uso de frecuencias de nuevos canales de televisión en nuestro querido México; muchas personas esperamos que cambie la faz de este importante medio de comunicación, que ha construido sociedad, cultura y hasta incide en las decisiones de Estado. El avance democrático implica necesariamente la apertura de los medios de comunicación a una base mucho más amplia de personas con visiones diferentes de la realidad, lo que además tendrá la enorme ventaja de un escenario de competencia por las audiencias. Hablando con las nuevas generaciones, menores de 25 años, en un ámbito estrictamente circunscrito a lo personal, me llama la atención que están abandonando a la televisión tradicional debido a lo poco atractiva que les resulta, coincidiendo por supuesto con mi perspectiva en el sentido de una lamentable calidad de contenidos en los medios que hasta hoy funcionan en ese terreno; “no hay nada que ver”, es la frase compartida por muchos jóvenes que se manifiestan.
El reto para los nuevos participantes, entre los que se encuentra Olegario Vázquez Aldir con Grupo Imagen Multimedia, es enorme y proporcional a la ventana de oportunidad: hay que inventar nuevas maneras para atraer a las personas frente a ese aparato llamado televisión; por supuesto, con contenidos inteligentes, que inviten a la reflexión y abonen al progreso de la sociedad. Implica oportunidad también para provocar la integración de valores, como la rectitud y la lucha contra la corrupción, endémica por desgracia, en nuestro país.
Es en este panorama en el que quizá puedan abonar al progreso estructuras de pensamiento, como el de este humilde espacio, la bioética como disciplina derivada de la filosofía, y que ha estado muy ocupada en los años recientes debido al portentoso progreso científico y tecnológico del orbe, con la finalidad de analizar los impactos tanto positivos como negativos de todos esos conocimientos en la vida de las personas, y que de ninguna manera debe permanecer en el ámbito de “reconocidos especialistas”, sino, por el contrario, lo ideal es llevarla al ámbito público, con el objetivo de que sean las personas quienes participen en el establecimiento de los límites de la ciencia, la medicina o las nuevas tecnologías. Eso es apostarle a las personas, al ciudadano, es construir democracia. No se puede desligar un nuevo medio de comunicación con la intención simultánea de que resulte negocio productivo, pero estoy convencido de que hay matices, y la intención de Grupo Imagen Multimedia se identifica también con valores sociales como los descritos. Motivo de celebración para todos y todas en el grupo de comunicación por una nueva oportunidad, y para el resto de la sociedad por la existencia de grupos empresariales dispuestos a seguir apostando por México, con la certeza de contar con talentos para generar mejores contenidos.
