La tormenta perfecta… pero al revés
Estamos repletos de malas noticias que en poco ayudan a levantar el ánimo, por ello frecuentemente buscamos darle el mejor ángulo posible a la información, pero, lamentablemente, en muchísimas ocasiones, como en ésta, no hay forma.Los pronósticos de los ...
Estamos repletos de malas noticias que en poco ayudan a levantar el ánimo, por ello frecuentemente buscamos darle el mejor ángulo posible a la información, pero, lamentablemente, en muchísimas ocasiones, como en ésta, no hay forma.
Los pronósticos de los especialistas en meteorología indicaban que se esperaba un año, cuando menos, normal en cuanto a lluvias, sin embargo, pasan las semanas y esto no ha sucedido. Si observamos el monitor de sequía en México de la Conagua, podemos encontrar que del 81% del territorio nacional que se encontraba bajo la categoría de anormalmente seco el 31 de enero pasado, la cifra disminuyó al 61% para el 31 de mayo, una magnífica noticia, sobre todo considerando que apenas empezaba la temporada de lluvias en el país… supuestamente la situación sólo podía mejorar, pero la realidad ha sido de precipitaciones, cuando menos, un 20% por debajo del promedio estadístico del mes de julio, con lo cual, con corte al día 31 del citado mes, la anomalía por sequía se ha incrementado al 87 por ciento.
Otros datos climatológicos son alarmantes: el observatorio europeo Copernicus anunció que en este año se registró el julio más cálido hasta la fecha a nivel mundial, básicamente a causa del calentamiento de los océanos, provocado por la combinación del cambio climático y el retorno del fenómeno meteorológico El Niño. En México, para el pasado mes de julio, la temperatura media promedio fue crecientemente más alta, con 27.6 grados centígrados en 2023, comparada con los 26.6 del año 2022 y los 25.7 grados que, en promedio, se presentaron en 2021.
Parece que el tema del cambio climático dejó de ser teoría para convertirse en una preocupante realidad. Se reporta que la temperatura promedio mundial de la superficie del mar alcanzó los 21 grados a finales de marzo y se ha mantenido en niveles récord para la época del año durante abril y mayo. Desafortunadamente, cada vez es más claro que, a pesar de que se rompen récords de temperatura tanto en tierra como en el mar, no hemos hecho lo suficiente para alcanzar el objetivo de que el calentamiento mundial sea menor a 1.5 grados centígrados, lo que puede generar un problema irreversible, de alto impacto al clima y, con ello, a la vida en el planeta.
Por lo pronto, el último reporte de la Conagua sobre el almacenamiento de las 210 grandes presas de México registra una reducción a tan sólo el 41% de llenado. Las presas del Sistema Cutzamala, que abastecen el Valle de México, tienen un déficit del 30% en su nivel de almacenamiento en comparación con el promedio histórico.
Como van las cosas en materia de precipitaciones, de no mejorarse la situación en los meses de septiembre y octubre, que son en los que estadísticamente más llueve, este 2023 sería nuestro tercer año seco. La problemática se va acumulando y ya tiene en jaque al abastecimiento de muchas ciudades y zonas agrícolas del país. Nos encontramos en la antesala de una tormenta perfecta, pero al revés: una aún más grave sequía.
