La sobreexplotación de los acuíferos, la otra crisis en gestación (II)

Según el Monitor de Sequía de México de la Conagua, para el 15 de febrero pasado, un 75% del país se encuentra con algún grado de sequía, donde habría que destacar que un altísimo 46% del territorio nacional está bajo la clasificación de sequía severa. Pero el ...

Según el Monitor de Sequía de México de la Conagua, para el 15 de febrero pasado, un 75% del país se encuentra con algún grado de sequía, donde habría que destacar que un altísimo 46% del territorio nacional está bajo la clasificación de sequía severa. Pero el problema no se generó en esta temporada. Si analizamos el periodo de 2018 a 2023, los últimos seis años, 2018 y 2019 fueron algo escasos en precipitaciones, únicamente el 2020 tuvo un comportamiento normal de lluvias y de 2021 a 2023 fueron años secos.

Lo anterior fue generando un problema acumulativo, donde nuestros almacenamientos en las presas tuvieron graduales disminuciones, de tal forma que, para estas fechas, 117 de las 210 principales presas del país se encuentran con almacenamientos por abajo del 50% de su capacidad, lo que está provocando muy severas complicaciones para la agricultura, la ganadería y el abastecimiento público-urbano en muchas zonas del país.

Con motivo de la drástica reducción del almacenamiento de las presas del Sistema Cutzamala, se ha llegado a mencionar sobre el día cero para el Valle de México, que tiene como significado el día que nos quedaríamos sin agua. Esto es incorrecto, ya que el Sistema Cutzamala sólo abastece un 25% del volumen de agua que se consume en la megalópolis, el otro 75% del agua proviene de pozos que no dependen directamente de las lluvias anuales para poder abastecernos.

La reducción del suministro del agua del Cutzamala en un 50% se traduce, finalmente, en la falta del 12.5% del agua que abastece al Valle de México. Este impacto puede ser importante y se puede analizar desde dos ángulos: si esa falta de agua se traduce en una afectación al 12.5% de la población del Valle de México, estaríamos hablando de que cerca de 3 millones de personas tendrán graves problemas con su servicio, que serían demasiadas colonias afectadas y algo sumamente serio; sin embargo, por el otro lado, si se logra una amplia conciencia y cooperación de la población, alcanzar a reducir nuestro consumo es vital para poder mitigar la situación. Nuestra respuesta ciudadana cuidando y valorando el agua debería ser del tamaño del reto que enfrentamos.

Esperamos que en este 2024 las precipitaciones sean importantes, porque sabemos que, con una buena temporada de lluvias, el problema podrá quedar superado y las presas podrían recuperar sus niveles, pero vale la pena también reflexionar sobre el tema de la sobreexplotación del acuífero. De agotarlo, estaríamos en una situación crítica y esencialmente irresoluble, debido a que de este acuífero dependemos en un 67% y éste no recupera sus niveles tan rápido como las presas.

Los acuíferos contienen agua que se fue infiltrando muy lentamente en las capas del subsuelo durante cientos, incluso miles de años, perderlos significaría prácticamente no poder disponer más de estas aguas que, hoy por hoy, son la principal fuente de abastecimiento de muchas ciudades importantes del país.

En el caso del Valle de México, afortunadamente contamos con un acuífero muy grande, con importantes volúmenes de agua almacenados, del cual, durante décadas, hemos venido extrayendo el doble de lo que es su recarga natural. Sabemos que, aunque no lo vamos a agotar en 10 o 20 años, sí es necesario considerarlo como de urgente atención por el tiempo que llevaría implementar una solución efectiva y a largo plazo que asegure el abastecimiento futuro de la ciudad.

Se ha planteado incrementar las extracciones de agua subterránea como una acción inmediata para paliar la situación del desabasto por la sequía, lo cual es totalmente válido en la medida que se considere e implemente como algo provisional, pero no por ello dejar de realizar, a la brevedad, las acciones que solucionen de fondo el abastecimiento de agua en el Valle de México.

El caso del Valle de México es uno, pero habría que mencionar otros, donde la situación puede volverse crítica muy rápidamente. Hablamos de una docena de ciudades importantes del país, donde destaca la problemática de Aguascalientes, Ciudad Juárez, Hermosillo, La Paz, Oaxaca y San Luis Río Colorado, tema que abundaremos en la siguiente columna.

Temas: