Falta de lluvias en California, EU, ¿afectará a México?
El impacto en el cambio climático a nivel planetario se ha manifestado claramente en el primer semestre de este año 2022: una sequía excepcional en muchas regiones, mientras que en otras las lluvias abundantes han generado estragos e inundaciones. América del ...
El impacto en el cambio climático a nivel planetario se ha manifestado claramente en el primer semestre de este año 2022: una sequía excepcional en muchas regiones, mientras que en otras las lluvias abundantes han generado estragos e inundaciones. América del Norte, Europa y Asia Oriental han sido las zonas más afectadas.
Destaca dentro de esta problemática mundial el caso del poniente de Estados Unidos. La situación ha sido crítica, principalmente en los estados de California y Nevada, con buena parte de su territorio con sequía excepcional. Tanto así que, debido a que el año comenzó con los tres primeros meses más secos de la historia, desde finales de marzo de este año el gobernador de California, Gavin Newsom, lanzó la voz de alarma, solicitando a la población reducir un 15% el consumo a nivel estatal y hasta 35% en las zonas más afectadas por la sequía y requiriendo a las 436 agencias locales encargadas del suministro a los 58 condados la puesta en marcha de planes de emergencia. Sin embargo, debido a las altas temperaturas, el consumo incluso se incrementó en abril de 2022 un 17% y mayo fue peor, con una subida de 19 por ciento.
Una respuesta difícil de obtener “por la buena” por parte de una población acostumbrada a ciertos hábitos de consumo, por lo cual se tomó la decisión de implementar, de manera obligatoria a partir del pasado mes de junio, las siguientes medidas restrictivas: (i) regar los jardines una vez a la semana y un máximo de ocho o quince minutos, dependiendo del condado y sólo entre las seis de la tarde y las ocho de la mañana; (ii) tope de consumo domiciliario de 300 litros diarios, so pena de multa de 600 dólares; (iii) prohibición de lavar las banquetas; (iv) prohibición de lavar coches con mangueras que no tengan una boquilla para el ahorro; (v) los restaurantes no deben ofrecer agua del grifo si no se la piden los clientes. Asimismo, policías de agua patrullan las zonas a la caza de infractores y los departamentos de agua de los condados utilizan imágenes por satélite para detectar humedad inusual. Se trata de medidas que deberíamos tener implementadas de manera permanente en muchas ciudades de nuestro país.
Cabe complementar la anterior información con el tema de los reductores de consumo, ya que, para muchos usuarios con gran capacidad económica, el pago de una multa no es problema —no debemos olvidar que se trata de la zona más rica de Estados Unidos y del mundo—, por lo que el asunto no se ciñe a sólo sanciones y a los reincidentes se les instalan reductores que limitan la cantidad de agua que puede pasar por las conexiones domiciliarias, de tal forma que les resulte imposible consumir más agua que la asignada.
Las medidas adoptadas reportaron resultados inmediatos: en junio hubo un ahorro del 9% en la zona metropolitana de Los Ángeles, en el norte de San Francisco se ha logrado reducir un 24% el consumo comparado al acumulado de 2020. Los condados de Sonoma y Napa tuvieron un ahorro del 18% y 16%, respectivamente.
Pero el problema no sólo ha impactado a las ciudades de los estados más afectados. Se trata de una sequía que, a decir de las autoridades estadunidenses, es la peor de los 114 años de historia registrados y una de las peores de los últimos 1,200 años. La agricultura y la ganadería han sido también impactadas y se contempla que las asignaciones de agua del río Colorado a los usuarios de México y Estados Unidos se reducirán en 2023 por segunda vez desde la firma del Tratado de Aguas de 1944. Por lo pronto, se está hablando de una reducción de 128 millones de metros cúbicos que se tiene previsto dejar de entregar del río Colorado a México. Tema que vale la pena abordar con mayor profundidad en la siguiente columna.
