El destino nos alcanzó en el Cutzamala... ¿qué sigue? (IV)

Con los niveles más bajos históricos de las presas del Sistema Cutzamala, las acciones que logren implementar las autoridades en el Valle de México no podrán compensar totalmente la enorme cantidad de agua que dejará de suministrar este sistema. Estamos hablando de una ...

Con los niveles más bajos históricos de las presas del Sistema Cutzamala, las acciones que logren implementar las autoridades en el Valle de México no podrán compensar totalmente la enorme cantidad de agua que dejará de suministrar este sistema. Estamos hablando de una reducción de los 14.9 metros cúbicos por segundo (m3/s), que se suministraban normalmente, a 9.2 (m3/s), que es lo que actualmente se recibe. Esto significa que dejarán de llegar, cada día, 492 mil metros cúbicos (m3) y, con ello, una grave afectación en el servicio a unos dos millones de personas.

El tema se va a complicar, ya que, como hemos comentado, en la temporada de calor hay un notable incremento en el consumo que se refleja muy claramente en el nivel de servicio y en las presiones de las tuberías. Por ello, era frecuente, cuando se tenía un nivel aceptable en las presas, incrementar el suministro en esta temporada a 15.9 m3/s. Este año es muy probable que, para evitar llegar al día cero (cuando las presas se quedan ya sin agua que suministrar), se tenga que bajar el suministro a sólo 8 m3/s, que se traducirá en que en el Valle de México se dejarán de recibir 683 mil m3 cada día, con lo que se verán afectadas el orden de 3 millones de personas.

Para suplir el suministro que nos faltará de 7 u 8 m3/s se requeriría de la construcción de un acueducto de gran capacidad con un tiempo de planeación, proyecto y ejecución de unos cinco años, lo que, por cierto, ya deberíamos estar definiendo como una muy clara prioridad. Entre tanto, lo que nos resta es voltear a la otra cara de la moneda: la demanda, donde sí es posible lograr una rápida respuesta si se realiza un adecuado programa de comunicación social y si se aplican tarifas crecientes que sancionen el desperdicio o los malos hábitos en el uso del agua.

En este sentido, todos podemos participar si aplicamos acciones en materia de cuidado y uso eficiente del agua, donde se deben destacar las recomendaciones publicadas por el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), con primera edición en el año 1990 y que se mantienen vigentes:

En materia de higiene personal: (i) si se quiere llenar el lavabo, no dejar correr el agua hasta que salga tibia, comience a llenarlo primero con agua fría y, al salir caliente, se templará; (ii) use un cepillo, estropajo o su mano para remover partículas de mugre al lavar, no espere que sólo la fuerza del agua trabaje; (iii) cierre la llave del agua mientras se cepilla los dientes; (iv) enjuague y limpie su navaja de afeitar en un vaso u olla pequeña, no lo haga con agua corriente.

Muchas otras valiosas recomendaciones del IMTA y de sus autores, el doctor Felipe Arreguín y el ingeniero Mario O. Buenfil, valdrá la pena reproducir en siguientes artículos, ya que adquieren aún mayor relevancia en estos momentos.

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