Modernización de la ineficiencia
Los empleados deben tratar con dignidad a los viejos
El prometer no empobrece, cumplir es lo que aniquila.
Pues sí, mi querido viejo, me da gusto estar en contacto con los lectores de esta columna y a través de sus cartas y comentarios saber lo que en verdad está sucediendo en este nuestro México querido.
Quiero trascribir textualmente lo que me envió una persona y contarte lo que sucedió después; el texto va así: “Dr. Es un placer para mí poder escribirle. Siempre leo sus notas y espero que me pueda ayudar. Tengo mi tarjeta rosa desde noviembre del año pasado; tengo 70 años y en el mes de abril y mayo ya no me depositaron, pero nadie sabe nada, nadie quiere ayudar y no sé quién podrá contestarme, por eso recurro a usted si le es posible orientarme a quién dirigirme que de veras sepa algo, no hay teléfonos y cuando uno recurre a alguien del gobierno, nadie sabe nada. Ya me vinieron a tomar la foto y del IFE me dejaron una hoja con un número para la nueva credencial, pero nuevamente nadie sabe nada, por favor oriénteme si puede.”
Leí esa carta, que me enterneció y me entristeció, porque es un caso más de una persona de 70 años a la que le dejan de enviar el depósito de su “tarjeta Rosa” y nadie sabe nada; llegaron a su casa le tomaron la foto y la foto del IFE y ya tiene el número de su nueva credencial, pero nadie sabe nada.
Algo me preocupó: ¿para qué la foto del IFE (INE), ¿van a manipularla en la próxima elección?, y además, ¿por qué no pasa nada?
Preocupado, abrí la página electrónica de la Secretaría de las Mujeres de la CMDX, con todo cuidado llené el formulario que solicitaron y adjunté la carta que me envió la querida vieja.
A los 3 minutos, recibí en mi computadora un mensaje de la Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México, que dice así: “Hola. Ésta es una copia automática de los datos enviados a través del formulario de Atención Ciudadana que enviaste a través de la página web de Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México. Recuerda que en la Ciudad de México tienes derecho a obtener respuesta a tu petición de manera eficiente”.
¡Bravo, pensé, ahora sí hay respuesta inmediata a las quejas de los ciudadanos!, qué bueno que reconocen que tenemos derecho a obtener respuesta a una petición. Y esperé para saber qué acciones tomará la Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México; y esperé, esperé y sigo esperando; hasta ahora no ha pasado nada. ¡Qué bueno que hay una página web en la que se puede hacer una denuncia!, pero si todo se termina como siempre, arrumbado y olvidado en un archivo de la computadora, si no hay comunicación ni conmigo ni con la querida vieja que se quejó, estamos como siempre, y a eso yo lo llamo “modernización de la ineficiencia”, porque el mismo resultado tengo cuando voy a una ventanilla de esa Secretaría y una empleada malencarada me trata de mala manera, no resuelve el problema y me deja abandonado, que cuando todo termina en un mensaje electrónico que reconoce que llegó la queja y ahí acaba todo.
Los viejos merecemos atención digna, y uno de los más graves problemas de la burocracia es que siempre, siempre, a los viejos nos tratan mal en las ventanillas; que si no oímos bien, que no vemos claramente los datos de un documento, que no entendemos las explicaciones, etc. La realidad es que urge que las autoridades de todo el gobierno eduquen a sus empleados para que traten dignamente a nosotros los viejos.
Seguiré esperando la respuesta de la Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México.
