Las mejores medicinas
Mi querido viejo: como siempre, te agradezco que me leas, como agradezco los mensajes de los viejos queridos que me dan sus opiniones, sus sugerencias, y me relatan sus experiencias; ciertamente, junto con las alegrías a lo largo del año todos tenemos momentos difíciles, ...
Mi querido viejo: como siempre, te agradezco que me leas, como agradezco los mensajes de los viejos queridos que me dan sus opiniones, sus sugerencias, y me relatan sus experiencias; ciertamente, junto con las alegrías a lo largo del año todos tenemos momentos difíciles, achaques, etcétera.
Pero la vida sigue y hace unos días reflexionaba acerca de las medicinas que tomamos los viejos, y la importancia de saber qué tomamos y para qué las tomamos. ¿cuáles son las mejores medicinas?; reflexionando, te diré cuáles son las mejores.
“Que tu alimento sea tu medicina y tu medicina sea tu alimento”, decía Hipócrates y tenía razón, y esto es importante a nuestra edad porque los médicos y los amigos nos limitan al comer, “que nada de alcohol”, “que los quesos elevan el colesterol”, “que la carne afecta los triglicéridos”, “que la leche debe ser sin azúcar”, etcétera ¡Seamos razonables!, a estas alturas del partido, cien miligramos de colesterol nos hacen los mandados, no olvidemos que somos sobrevivientes y que uno de los placeres de la vida es comer; debemos disfrutar la comida, comer razonablemente, sí, pero sin las limitaciones que nos quieren imponer los médicos conservadores.
“No olvides los antioxidantes”, nos dirá alguien que nos quiere bien; ¿sabes cuál es el mejor antioxidante? ¡el ejercicio físico!, sea simplemente caminar, evita la oxidación de huesos, músculos y articulaciones; hace años, cuando una viejecita de 65 años me aseguraba que no podía hacer ejercicio porque tenía dolores en todo el cuerpo, le aconsejé que diera una vuelta ¡a la mesa de su comedor!, luego dos, luego tres, y actualmente camina tres kilómetros diarios; sin duda, querido viejo, una de las mejores medicinas es la actividad física.
¿Y qué con el cerebro?, ¿qué con el deterioro de la mente que viene con la edad?: “La mejor medicina es el ejercicio del cerebro”, usarlo como siempre, pero más aun, con juegos de la mente, con el ajedrez, el dominó, los crucigramas, y ahora los múltiples ejercicios de memoria que puedes encontrar en el internet, el celular o el iPad. Ir al cine o al teatro, aprender un idioma, tocar un instrumento, leer en voz alta, cantar, recitar poemas, el cerebro tiene tal plasticidad y capacidad de regeneración que si lo cuidamos nos durará toda la vida; decididamente, una de las mejores medicinas es seguir estimulando al cerebro.
Pero. ¿no debemos tomar medicinas?, sí, pero hay que saber tomarlas, saber para qué sirven, tomarlas como se debe, desechar las medicinas que están caducas (los viejos atesoramos muchas cosas que ya no sirven, como las medicinas), y pensar que son solamente una ayuda para que vivamos mejor.
¿Y cuál es la mejor medicina?, me preguntó un querido amigo. La mejor medicina para nuestras edad es la actitud positiva, el optimismo, la alegría de vivir cada día y, para eso, cada mañana, querido viejo, al despertarte mírate al espejo y sonríe, sonríe porque estás aquí, sonríe porque estás vivo, sonríe porque esa nueva arruga en la cara confirma que la sigues cincelando y por eso tus facciones son cada día más hermosas.
Y con la sonrisa en los labios y esa actitud positiva. disfruta un día más, gasta cada hora en lo que más te gusta, llama a ese amigo que no has visto desde hace tiempo, escribe ese poema que tenías en la mente, busca ese disco que te recuerda a la persona amada, saborea ese platillo que siempre te gustó, lee ese libro que tenías guardado, ve al cine o al teatro, viaja a donde querías ir y no habías podido, vive, vive plenamente, y así harás realidad el consejo de Jonathan Swift: “que vivas todos los días de tu vida”, porque no debes olvidar que no se trata de “durar muchos años”, sino de “vivir plenamente”.
Mi querido viejo: durante estos más de 30 años que escribo para ti he aprendido de ti y de los queridos viejos mucho más de lo que está en los libros y en los tratados sobre la vejez; gracias por leerme, y seguiremos en contacto, ¡enhorabuena!
* Médico y escritor.
