“La isquemia cerebral sólo afecta a adultos mayores”

Rafael Álvarez Cordero
Mitos y realidades de la salud
MITO
“La isquemia cerebral sólo afecta a los adultos mayores”.
La circulación de la sangre en el cerebro es un fenómeno maravilloso que permite que las millones y millones de células cerebrales vivan y cumplan sus funciones. Cuando esto no ocurre y falta circulación cerebral, se pueden afectar todas o algunas áreas del cerebro; por alguna razón, se piensa que este problema es sólo de viejitos y no es así.
CONSECUENCIA
La falta de información sobre lo que ocurre en nuestro cerebro hace que veamos, con cada vez más frecuencia, problemas de isquemia cerebral en personas de 20 a 50 años.
REALIDAD
La circulación de la sangre en el cerebro se hace por dos arterias carótidas internas que se ramifican para irrigar la mayor parte de los hemisferios cerebrales, incluyendo los lóbulos frontales, parietales y temporales; el otro sistema es el posterior, con dos arterias vertebrales que ingresan por el cuello y se unen dentro del cráneo para formar la arteria basilar, éstas irrigan el cerebelo, el tronco encefálico y los lóbulos occipitales.
Estas cuatro arterias se conectan en la base del cerebro a través de una red llamada Polígono de Willis, garantizando que el flujo sanguíneo se distribuya de forma equitativa.
El cuidado de la salud en todas las edades es fundamental para mantener un aparato circulatorio eficiente, pero problemas como obesidad, sedentarismo, o enfermedades como hipertensión arterial o diabetes favorecen que las arterias cerebrales no estén sanas, se endurezcan y tengan menos circulación, lo que puede ser el principio de un gran problema, porque la falta de circulación, el taponamiento o la rotura de una de las arterias del cerebro causan todos los síntomas que conocemos, que son:
Debilidad o adormecimiento: especialmente en la cara, brazo o pierna, generalmente en un solo lado del cuerpo.
Dificultad para hablar o entender: confusión para articular palabras o incapacidad para comprender lo que otros dicen.
Problemas visuales: pérdida repentina de la visión en uno o ambos ojos o visión doble.
Pérdida de equilibrio: mareos, vértigo o problemas para caminar.
Dolor de cabeza: un dolor de cabeza muy intenso y repentino sin causa aparente.
Para una identificación rápida, los especialistas recomiendan la regla R.Á.P.I.D.O.:
Rostro caído o adormecido, Alteración del equilibrio. Pérdida de fuerza en el brazo (o pierna). Impedimento visual. Dificultad para hablar. Obtener ayuda de emergencia médica.
Es importante saber que, si se presenta alguno de estos signos, se debe llamar inmediatamente al número de emergencias local (como el 911) o acudir a la sala de urgencias más cercana.
En México ocurren, aproximadamente, 170 mil casos nuevos de enfermedad vascular cerebral (EVC) al año (cerca de 500 al día), de los cuales cerca de 80% corresponden a isquemia cerebral. El EVC es la cuarta causa de muerte general y la segunda causa de discapacidad en adultos a nivel nacional.
Mortalidad y discapacidad: este problema tiene una mortalidad cercana a 20 por ciento. De 60 a 80% de los pacientes que sobreviven queda con secuelas de por vida, y 30% se vuelve totalmente dependiente.
Aquí hemos señalado, una y otra vez, que “un gramo de prevención es mejor que un kilo de curación”, lo que significa que usted, estimado lector, debe ser el protagonista y cuidador de su salud; no necesita prohibiciones al comer, coma sano y en cantidades adecuadas, no necesita un gimnasio, puede caminar en la calle o el jardín; si hace esto y, además, duerme bien y promueve una buena relación con los suyos, su cerebro estará contento.