Herencia maldita y ocultamiento criminal

La única cosa peor que un mentirosoes un mentiroso hipócrita. Tennessee Williams La historia nos enseña que los jefes de gobierno, emperadores, presidentes, etcétera, no siempre tienen final ...

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Viejo, mi querido viejo

La única cosa peor que un mentiroso

es un mentiroso hipócrita.                                    

Tennessee Williams

La historia nos enseña que los jefes de gobierno, emperadores, presidentes, etcétera, no siempre tienen final feliz; tanto en América como en Europa, África y otros continentes, hay datos que confirman que la cárcel puede ser el destino de algunos mandatarios; los nombres de Pedro Castillo, Alberto Fujimori e Inácio Lula da Silva nos recuerdan que los pueblos no toleran mandatarios corruptos, los juzgan y los condenan, lo que es una saludable opción para hacer que la justicia valga para todos.

Estamos en el inicio de un sexenio y aún no podemos ver en su verdadera dimensión el daño que sufrió la nación y todos los mexicanos. Hemos visto desde 2018 lo que es una mala administración, los errores y tropiezos en la gobernanza, las promesas que fallaron una y otra vez y, sobre todo, la mentira como forma de vida. El señor que ya no está dijo mentiras ante los mexicanos todos los días más de 100 mil veces, y un buen número de compatriotas le creyeron. Hoy vemos los resultados y cada día nos sorprendemos de todo lo que ocurrió a pesar de que, por muchos años, dijimos que era “un peligro para México”.

Frente al torrente de mentiras, los repetidos “yo tengo otros datos”, las amenazas, calumnias, difamaciones y violencia verbal, tanto periodistas como escritores han publicado a lo largo de estos años las trapacerías, del gobierno, la corrupción que empieza en la familia y sigue en el gabinete: los nombres usted los sabe, estimado lector, y los bienes maladquiridos, y las cuentas en el extranjero, también frente a los ocultamientos y la propaganda oficial; algunos organismos dedicados específicamente a la investigación, como Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, Mexicanos Primero, México Evalúa y otros, publican periódicamente sus resultados; uno de los más recientes, Signos Vitales, fue publicado ampliamente por MCCI, más de 600 páginas de datos perfectamente documentados.

Aquí en esta columna he escrito en especial sobre los problemas derivados de la destrucción del sistema de salud, que además usted conoce porque seguramente ha sufrido las consecuencias: retrasos, falta de medicamentos, falta de respiradores, etcétera.

Muchos mexicanos se preguntan ¿cómo fue que pudimos votar por quien nos ha engañado? Hoy todos nos damos cuenta que la herencia maldita que recibimos después de seis años tendrá un grave efecto sobre nuestras vidas y las de nuestros hijos.

Pero ahora, debido a las violaciones de las leyes, la decisión de acabar con el Poder Judicial y la sobrerrepresentación en las Cámaras, las hordas morenistas han logrado la eliminación de la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación  (Mejoredu), El Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai), el Conejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) y la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

Las consecuencias son inimaginables: se perderán millones de archivos, miles de investigaciones, acuerdos, denuncias, demandas, se podrá hacer mal uso de nuestros datos personales, será un caos administrativo, un ocultamiento criminal cuyo objetivo es impedir que los mexicanos conozcamos la verdad y sepamos de los derroches, la corrupción y la miseria moral de la pasada administración y lo que ya ocurre en la presente.

Frente a los torpes intentos por ocultar la realidad no nos vamos a callar, una y otra vez, en los medios, radio, televisión, publicaciones, libros, etcétera, expondremos las fallas, los errores, la corrupción que sigue en su “segundo piso”, ¡no nos podrán callar!

Somos miles, millones de mexicanos que sabemos la verdad, más pronto que tarde llegará, y los responsables tendrán que enfrentar a la justicia.

Como dijo Yogi Berra: “Esto no se acaba hasta que se acaba”.

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