“El gusano barrenador sólo afecta al ganado”

Es una infección parasitaria real.

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Mitos y realidades de la salud

MITO

“El gusano barrenador sólo afecta al ganado”.

Recientemente ha sido motivo de interés el surgimiento de una epidemia más, la del llamado gusano barrenador, que afecta principalmente al ganado; sin embargo, hay la creencia de que no afecta a los humanos.

 

CONSECUENCIA

Esa falta de interés en la detección de este problema en humanos ha permitido que reaparezcan los casos, y ya tenemos 106 diagnosticados y en tratamiento, y seguramente tendremos más. Será necesario añadir el gusano barrenador en la lista de enfermedades que podemos sufrir los humanos.

 

REALIDAD

La infestación del gusano barrenador  sucede cuando las larvas de la mosca (Cochliomyia hominivorax) infestan el tejido o la carne viva de los animales de sangre caliente. En los lugares donde se encuentran las moscas también se pueden infestar las personas. Las heridas abiertas atraen a las moscas de gusano barrenador, que allí depositan los huevos. El parásito se encuentra generalmente en América del Sur y en el Caribe. Las personas que viajan a estas regiones pasan tiempo cerca del ganado, duermen al aire libre y si tienen una herida abierta, están en mayor riesgo de ser infestadas por el gusano barrenador.

El gusano barrenador (larva de mosca) es una infección parasitaria real, tanto en animales como en humanos, y surge cuando la mosca deposita huevos en heridas o mucosas, alimentándose del tejido vivo y causando miasis, con riesgo de infección severa y muerte si no se trata, aunque es poco común y el tratamiento inmediato (extracción, limpieza, antibióticos) es efectivo, desmintiendo mitos como que remedios caseros funcionan o que sólo afecta al ganado. 

Los síntomas del gusano barrenador en humanos incluyen dolor punzante o sensación de movimiento en heridas, inflamación, supuración con mal olor y la posible visualización de gusanos blancos en llagas que no sanan o en cavidades como nariz u ojos, requiriendo atención médica inmediata para evitar infecciones y daño tisular grave. 

El tratamiento requiere la extracción física de la larva, limpieza de la herida y antibióticos. Es curable si se trata a tiempo.

No hay que ignorar el problema diciendo que si la herida es pequeña no hay riesgo o que si no se observan los gusanos no hay infección. Ya que la mosca puede infectar la sangre en menos de 24 horas antes de que las larvas sean visibles.

 

Una y otra vez hemos señalado que cada individuo es responsable de su salud y que, mientras más educación haya en lo personal o en la familia, su vida será más sana.