¿Fábrica de cretinos digitales?

Mi querido viejo: ¿recuerdas que hace ocho días escribí acerca de niños que no saben ni leer ni escribir y no entienden las letras y menos las palabras?, niños ágrafos,escribí; pues he recibido una enorme cantidad de comentarios, con ejemplos de lo que algunos ...

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Viejo, mi querido viejo

Mi querido viejo: ¿recuerdas que hace ocho días escribí acerca de niños que no saben ni leer ni escribir y no entienden las letras y menos las palabras?, niños ágrafos, escribí; pues he recibido una enorme cantidad de comentarios, con ejemplos de lo que algunos papás han visto en sus niños, y de maestros que se sorprenden que los alumnos no entienden lo que leen.

Dirás, querido viejo, que ese asunto no es tuyo, porque ya trabajaste educando a tus hijos y estás satisfecho con que ellos sí fueron a la escuela, sí hicieron sus tareas, sí saben leer y disfrutan la lectura, y cumpliste cabalmente, pero no olvides que tus nietos también necesitan de tu presencia en esos años importantísimos de su educación inicial.

Pues resulta que entre los mensajes que recibí hay uno del que voy a copiar lo fundamental, porque está escrito por Michel Desmurget, doctor en neurociencia y director de investigación en el Instituto Nacional de la Salud y la Investigación Médica de Francia. Este experto publicó un libro titulado La fábrica de cretinos digitales, deja muy clara su posición: las pantallas, con uso recreativo, traen de todo menos beneficios. De hecho, considera que el abuso actual por parte de los niños es un problema de salud pública. Por ello, dedicó parte de su investigación a estudiar los efectos de la televisión, videojuegos, redes sociales y smartphones en el cerebro de los más pequeños.

La palabra cretino puede sonar fuerte, pero el doctor Desmurget señala que estos niños han perdido muchas cosas que nos caracterizan, como la empatía, han perdido la habilidad para pensar en el mundo, procesar la información, para concentrarse en algo, y les cuesta comprender lo que leen y concentrarse en la lectura.

Los niños de 10 años pasan más de 5 y hasta 8 horas fijos en las pantallas, lo que afecta profundamente su cerebro, lo que equivale a ¡30 años de escuela! El cerebro no está hecho para ser estimulado todo el tiempo por ruidos e imágenes. Y cuando lo hace, el niño tiene problemas: de atención, de sueño o de aprendizaje.

¿Qué te parece, querido viejo?, ¿el doctor Desmurget tiene tecnofobia?; no es así, de hecho, es uno de los que implementa la tecnología en su trabajo, pero dice que hay que educar a los niños para el uso de las pantallas, que se usen muy poco tiempo, que los niños jueguen, corran, lean y que diversifiquen su mundo, para que lo puedan comprender mejor.

El doctor Desmurget afirma: “Creo que vamos hacia un mundo en el que habrá una parte de los niños que serán capaces de participar en la sociedad, con conocimientos del pasado, con un buen lenguaje y con capacidad de entender lo que les rodea. Y, en cambio, habrá otra fracción de niños, la mayoría, que estarán privados de estas habilidades y serán plenos consumidores. Es decir, sólo sabrán utilizar teléfonos, Instagram o cómo sacarse fotos. Hay un ejemplo para entender esto. La diferencia entre mirar una pantalla y leer un libro, porque no tienen el mismo efecto en el desarrollo del cerebro. Este órgano no se puede moldear solamente a través de los ojos, al leer nuestro cerebro crece y desarrolla habilidades, sabe cómo pensar y sabe elegir, lo que será fundamental para su vida adulta.

En resumen, querido viejo: platica con tus hijos para que eduquen a sus nietos, y platica con tus nietos para que disfruten los videojuegos, pero al mismo tiempo conozcan al mundo, aprendan a leer y escribir, lean libros (hay maravillosos libros para niños), jueguen, hagan ejercicio, etcétera, y sean adultos dignos y optimistas.

* Médico y escritor

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