¿Cómo está el ánimo al fin del año?
3.6 millones de mexicanos padecen depresión.
Mi querido viejo: se está terminando un año en que hemos presenciado, más que en otras épocas, muchas situaciones negativas, guerras, masacres, inundaciones, catástrofes climáticas, con graves consecuencias para millones de personas aquí y en todo el mundo; México, como otros países, ha tenido su cuota de problemas.
Yo sé que tú eres optimista, pero no podemos ignorar lo que leemos en los diarios, vemos en las noticias por televisión y en nuestros teléfonos celulares y tabletas; de una u otra manera, estas noticias nos afectan, y si los problemas ocurren a familiares o amigos, robos, asaltos, etcétera, pues nos afecta más; espero que tú, querido viejo, no hayas sido víctima de una de esas calamidades.
Y como consecuencia de todo esto, es posible que tu cerebrito te esté jugando malas pasadas y te encuentres sin ánimo, triste la mayor parte del día, preocupado por lo que ves y oyes, y preocupado por tu salud y la de tus seres queridos.
Sabemos que esto ocurre, con mayor o menor intensidad, en todos nosotros, y ahora vemos que también los niños y adolescentes están preocupados y no saben bien a bien qué hacer.
¿Ta sientes deprimido?, querido viejo, ¿tienes preocupaciones mayores que antes?, ¿no sabes qué va a pasar en México y en el mundo?
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 280 millones de personas sufren depresión en el mundo, un trastorno mental que es más frecuente entre mujeres que en varones, aunque también son propensos a padecerlos los jóvenes y ancianos. Constituye un problema importante de salud pública mundial, ya que más de cuatro por ciento de la población vive con este cuadro.
En México, de acuerdo con datos de la Secretaría de Salud del gobierno federal, 3.6 millones de adultos la padecen; de ellas, 1% son casos severos. Las personas que sufren depresión comienzan a sentir primeramente cambios en sus hábitos diarios: pierden el apetito, no se sienten satisfechos al comer, además comienzan a sentir debilidad, que puede ser síntoma de una enfermedad, pero aún sanos se sienten mal; la tristeza –esa mala compañera–, los invade día y noche, y por eso no pueden realizar sus labores diarias como siempre, y por eso no pueden dormir tranquilos.
Mi querido viejo, si tú estás comenzando a sentir esos síntomas, es el momento de que acudas a un especialista que te ayude; si detrás de la depresión hay una enfermedad, habrá que tratarla, pero si es depresión pura, hay métodos y medicamentos que te podrán ayudar efectivamente para que superes esa situación. No se vale estar deprimido, acude a tu médico preferido y supera tan pronto como puedas esa depresión.
