Los cárteles
El SSPC federal ha hecho una gran labor, y los resultados son dignos de reconocimiento.
En México gobiernan los cárteles / Donald Trump
Nuestra nación, a lo largo de la historia, ha tenido muchos retos que enfrentar, muchos asuntos que resolver, muchas diferencias que aclarar, tanto la soberanía como el propio territorio —una parte que, infortunadamente, perdimos en 1848—. Hoy vivimos en una relación tensa con el vecino del norte, que agrede una y otra vez, mientras la señora Presidenta hace y dice lo que puede, titubeando frente a los ataques reiterados del presidente Estados Unidos.
El asunto tiene ya una historia larga, porque los bandidos, ladrones, asesinos, surgen en todo el mundo, y causan daño emocional y daño real a los ciudadanos y en todos los países se cuenta con un organismo creado para detener a quienes dañan a los ciudadanos, y de la eficacia de su trabajo depende la tranquilidad de todos.
Atrás han quedado los relatos y las historias de ladrones y de bandidos, y varias películas los consideran mitad héroes, mitad villanos; en la actualidad, esos delincuentes son conocidos, identificados con fotografías, algunos están presos, otros se han fugado de la cárcel, pero la realidad es que hoy, más que nunca, vemos, leemos y sufrimos la inseguridad que es consecuencia de la actuación de los delincuentes.
Y el problema de la delincuencia ha sido abordado de diferentes formas, y los resultados han sido magros, los malhechores son difíciles de eliminar. El 11 de diciembre de 2006, el presidente Felipe Calderón Hinojosa envió 6,500 tropas federales al estado de Michoacán para poner fin a la violencia provocada por los cárteles de la droga, en lo que se llamó Operación Michoacán, lo que tuvo un resultado magro, porque generó un aumento significativo de la violencia.
Estamos en 2026, 20 años después, y frente a la violencia de los delincuentes que se han apoderado del país, la señora Presidenta se ha defendido diciendo más de 20 veces que “todo es culpa de Calderón”.
Afortunadamente, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana federal, Omar García Harfuch, en su carácter de secretario técnico del Consejo Nacional de Inteligencia en Seguridad Pública, ha hecho una gran labor, y los resultados son dignos de reconocimiento, porque incluyen la coordinación para descubrir y detener a los delincuentes, asegurar las drogas, desmantelar las estructuras que tienen y lograr así tranquilizar a la población
Pero hay algo que no se entiende, la señora Presidenta insiste en respetar a los cárteles, “nunca actuaremos contra ellos, lo prohíbe la ley”; yo soy ignorante, busqué la ley que prohíbe la detención, arresto y prisión de los delincuente de los cárteles, pero no encontré nada, lo que significa que la señora Presidenta miente y esa mentira es en parte la responsable de que sigamos sufriendo violencia, asesinatos, violaciones, secuestros y desapariciones.
Si la señora Presidenta defiende a los narcos como lo hizo su antecesor —que es amigo de ellos desde siempre—, esa negación puede ser el motivo por el que el presidente Trump, en una de sus locuras, quiera mandar tropas a México para detener a los malhechores, como lo hizo en Venezuela.
No se puede luchar contra la delincuencia y al mismo tiempo protegerla, así lo hizo aquel que ya no está y así lo hace la señora Presidenta cada mañana; se le critica por lo que hoy representa: un poder que ya no decide, un gobierno que ya no controla y una Presidenta que hereda un problema que no creó, pero que tampoco puede contener.
En Washington no hay prisa, el señor Trump ya lo dijo: “en México gobiernan los cárteles” y eso presagia una serie de acciones directas, como sucedió en Venezuela, y entonces todo va a cambiar. Los mexicanos no queremos vivir en un narcoestado, queremos ser libres.
Pronto lo lograremos.
