Frente a la triste realidad, ¡#VamosPorMás!
Flota en el aire una sensación de desvalimiento, de inseguridad, de peligro latente y constante, escuchamos y vemos un rosario interminable de malas noticias: robos, asaltos, secuestros, desapariciones, muertes, ya muchos delitos más incluso filmados con lujo de detalles; salimos a la calle y vemos con suspicacia a quien nos mire tan sólo unos segundos, tenemos temor al ir al mercado o tomar el Metro, vivimos una triste realidad
Y cuando volteamos a quienes por ley tienen la obligación de protegernos, el panorama es más desolador, porque ahora, como nunca antes, vemos la corrupción rampante en todos los niveles de gobierno, nos enteramos de robos, desfalcos, lavado de dinero y otros delitos perpetrados por policías, medios mandos, funcionarios, alcaldes, gobernadores y miembros del gabinete presidencial. Y las leyes que se han propuesto para enfrentar esa realidad permanecen guardadas porque los legisladores saben que al aplicarse el mundo puede cambiar, perderán sus canonjías y podrán ser enjuiciados como cualquier ciudadano. Esto también es una triste realidad.
Y ahora nos enteramos por boca del propio presidente Peña Nieto que no tenemos de qué preocuparnos, porque la “Diosa Fortuna” será la que decidirá el futuro del país, declaración lamentable que choca con las dignísimas celebraciones que se han realizado con motivo del centenario de nuestra Constitución de 1917; ver al Presidente sonriente frente al monumental socavón gubernamental que significan los errores y omisiones de su administración también es una triste realidad.
Pero nos damos cuenta de nuestra fortaleza, los buenos somos más, quienes deseamos y exigimos vivir en un país de leyes, en un entorno seguro, somos mayoría y estamos convencidos de que unidos podemos lograr resultados a pesar de la oposición de un sistema político que se niega a cambiar y se opone tercamente a hacer los cambios legislativos necesarios; el ejemplo de lo logrado con la llamada ley 3de3 por la que más de medio millón de mexicanos exigimos que los funcionarios transparentaran sus dineros y logramos que muchos de ellos lo cumplieran, hace que ahora, con una convocatoria aún mayor, exijamos la transparencia, la rendición de cuentas y la reducción de la impunidad, que sólo se logrará con instituciones y mecanismos eficaces.
Es por eso que diversas organizaciones civiles se han sumado a la iniciativa #VamosPorMás; como señala Juan Pardinas, director del Imco: “Se reunieron y firmaron el documento: Artículo 19, la Asociación de Bancos de México (ABM), la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), las Cámaras Nacional de la industria de la Transformación (Canacintra), la Nacional de Comercio de la Ciudad de México y las Confederaciones de Cámaras Industriales de México (Concamin), de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco) y la Patronal de la República Mexicana (Coparmex), el Consejo Coordinador Empresarial (CCE); los Consejos Mexicano de Negocios (CMN) y Nacional Agropecuario (CNA), Fundar y el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco)”.
#VamosPorMás aparece en un momento importante, porque se siguen discutiendo, sin avanzar, los asuntos relativos al Sistema Nacional Anticorrupción, y aquí yo he señalado los obstáculos que ponen los legisladores de todos los partidos para que ese sistema no funcione; Diego Luna, vocero de este movimiento, señala que “la propuesta #FiscalíaQueSirva lleva a que empresarios, banqueros, especialistas, defensores de derechos humanos y ciudadanos demandemos la creación de una Fiscalía Anticorrupción que sea verdaderamente útil a partir de una reforma constitucional y legal, que el fiscal Anticorrupción no dependa del Ejecutivo, que se nombre ya, que también se nombren los consejeros y se les den los elementos para cumplir su función; el Sistema Nacional Anticorrupción que deberá ser verdaderamente autónomo, independiente y eficaz”.
Las tristes experiencias que tenemos con los cambios legislativos que ha sufrido el organismo encargado de las elecciones: llámese IFE, INE o como sea, y la indolencia/corrupción que hace que semanas después de las elecciones aún no haya decisión en los comicios de México y Coahuila, se explican porque el INE no es autónomo, los partidos tienen sus cuotas dentro y sus consejeros son cabilderos o coyotes de las elecciones; eso no debe suceder con el Sistema Nacional Anticorrupción.
La Fiscalía Anticorrupción no debe ser un ente más, oneroso e inútil, deberá ser el organismo que ponga orden a ese laberinto de intereses creados por decenios entre los dueños del poder y organizaciones burocráticas o incluso criminales. #VamosPorMás es un esfuerzo de la sociedad para dignificar y “adecentar” la política nacional.
Cierto, la triste realidad cotidiana hace que al salir a la calle, sea en Tepito, Tláhuac, el Pedregal o Santa Fe, sintamos inseguridad, temores y miedos, los mexicanos no merecemos vivir así; la iniciativa #VamosPorMás puede lograr que esto cambie.
