¿Una protesta violenta cada dos semanas?
Con apenas 16 días de diferencia, se llevaron a cabo dos manifestaciones en la Ciudad de México con el propósito explícito de protestar contra la gentrificación en la capital. El alto costo de la vivienda es una preocupación real, pero ambas convocatorias fueron ...
Con apenas 16 días de diferencia, se llevaron a cabo dos manifestaciones en la Ciudad de México con el propósito explícito de protestar contra la gentrificación en la capital.
El alto costo de la vivienda es una preocupación real, pero ambas convocatorias fueron pretexto para realizar actos de vandalismo. El viernes 4 de julio, contra negocios en la colonia Condesa, en medio de gritos xenofóbicos, y el domingo pasado, contra instalaciones de la UNAM.
No se necesita ser muy suspicaz para entender las motivaciones de los violentos. La primera andanada ocurrió en la alcaldía Cuauhtémoc, cuya alcaldesa, Alessandra Rojo de la Vega, se ha convertido en la incipiente figura de una oposición que luce desarticulada. La segunda, en terrenos de la Universidad Nacional, una institución cuya relevancia la convierte siempre en candidata a botín político.
En ambas ocasiones, no hubo autoridad que impidiera la destrucción. Incluso en la segunda, en que se desplegó un numeroso contingente policiaco. A diferencia de lo que sucedió en octubre pasado, cuando los granaderos –que supuestamente ya no existen– acometieron a trabajadores del Poder Judicial que protestaban contra la reforma judicial, en este caso se dio vía libre a la manifestación, que devino en agresiones y estropicios.
Pasados los hechos, las autoridades capitalinas justificarían su inacción contra los vándalos que incursionaron en la zona cultural de Ciudad Universitaria como un supuesto respeto a la autonomía de la UNAM. Lo cierto es que nada hicieron por impedir que la marcha sobre la avenida de los Insurgentes se desviara hacia allá ni aprehendieron en su retirada a quienes habían causado destrozos en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo y la librería Julio Torri.
Estas acciones violentas traen dos cosas a la memoria. La primera: el uso de las turbas para cumplir los objetivos de los regímenes autoritarios, como sucede con los llamados Colectivos Bolivarianos en Venezuela. La segunda: la arremetida que promueven los políticos populistas contra el pensamiento crítico, los científicos y los expertos en la forma de acoso a las universidades.
Más que condenas al aire y comparaciones facilonas con el fascismo, lo que se requiere es aplicar la ley a quien la viola. Porque, en este caso como en otros, la impunidad se alimenta de la desidia y la ineficacia de la procuración de justicia. ¿O acaso veremos la repetición de esta violencia cada dos semanas?
BUSCAPIÉS
*Resuelta la incógnita de ¿dónde está Adán?, ahora nos podemos concentrar en la de ¿dónde está Hernán? Han transcurrido cinco meses desde que se giró la orden de aprehensión contra el exsecretario de Seguridad de Tabasco –si hemos de creer la información que se ha dado–, pero de él ni sus luces. Supuestamente huyó del país a fines de enero, hacia Panamá y/o Brasil, y la Interpol le sigue los pasos, aunque pasa el tiempo y no lo han detenido. En cambio, a los exgobernadores Javier Duarte y Roberto Borge los aprehendieron en Guatemala y Panamá, respectivamente, en 2017, a los pocos días de que comenzaron a buscarlos. ¿Será que al Comandante H, prófugo de la justicia, lo persiguen con pocas ganas de encontrarlo? Veremos qué informa hoy sobre el caso el gabinete de seguridad.
*Y hablando de misterios sin resolver en los tiempos de la Cuatroté, ¿quién mató a Ximena Guzmán y José Muñoz? Han pasado dos meses desde que los colaboradores de la jefa de Gobierno capitalina, Clara Brugada, fueron ejecutados sobre la calzada de Tlalpan, pero no parece haber avances sustanciosos en la investigación. El viernes, el periodista Carlos Jiménez divulgó un nuevo video de una cámara de vigilancia que muestra a tres presuntos participantes en el crimen caminando en fila india de forma rápida por una calle de la alcaldía Iztacalco, donde abandonaron un vehículo usado para cometer el doble homicidio. La última vez que la FGJ dio información al respecto fue el 17 de junio, cuando la titular de la dependencia, Bertha Alcalde, dijo que no se realizaría detención alguna relacionada con el caso sin antes recabar las pruebas necesarias. Esperemos.
