Propósitos III. Resignificar
El significado de sus propósitos y sus metas se esconde detrás de una pregunta que no es un por qué, sino un para qué, ahí radica la verdadera importancia de su meta.
Quien crea que su propia vida y la de sus semejantes
está privada de significado, no es sólo infeliz,
sino que apenas es capaz de vivir.
Albert Einstein
La vida y todo lo que nos sucede en ella tiene varios significados, lo interesante es que sólo es uno el que elige con cuál de ellos quedarse. Cada cual tiene sus interpretaciones de una misma realidad, dependiendo de las experiencias que haya tenido, de sus creencias, sus valores, sus marcos de referencia, su forma de pensar y de sentir la vida y, por supuesto, el nivel de desarrollo emocional y el respeto que se tenga a sí mismo y a su historia.
Como siempre le digo, nada es bueno ni malo, las cosas son sólo lo que son, es uno quien les otorga el significado que merecen en su vida. Este es un acto de absoluta libertad. Se lo digo porque, hablando de propósitos, sucede lo mismo, sólo uno sabe su elección y es en lo profundo de ese significado donde reside la fuerza, la motivación, la persistencia, la tenacidad y el éxito.
El significado de sus propósitos y sus metas se esconde detrás de una pregunta que no es un por qué, sino un para qué, ahí radica la verdadera importancia de su meta, para qué es importante lograrlo; qué es lo que desea realmente; cómo se sentiría una vez que lo haya logrado; en dónde se encuentra el verdadero beneficio de esa elección… Recuerde que los propósitos que sólo descansan en un por qué son los que fracasan, simplemente por ser los que traen consigo siempre una justificación, una razón fuera de uno mismo o bien, un paliativo a su mal desempeño.
No importa el pasado que haya tenido ni las experiencias que haya transitado ni lo que haya creído a lo largo y ancho de su vida, importa que viva el hoy de forma enfocada, determinante y que pueda visualizar un futuro deseado y posible. Incluso lo que ha vivido tiene una gran razón de ser: el pasado nos prepara para el presente y para el futuro, y eso sólo si así lo elige, si ha sabido rescatar los aprendizajes, encontrar las bendiciones ocultas, aprovechar para sí mismo los nuevos escenarios y cambiar en sí lo que haya tenido que modificar.
La vida está llena de significados y los significados nos ofrecen nuevas posibilidades, quienes ven posibilidades en la vida disfrutan de ella, viven el aquí y el ahora. Resignificar sus experiencias le ofrecerá nuevas oportunidades y evitará que siga padeciendo los arraigos a esos filtros que le impiden ver más allá y ser mejor de lo que es.
La resignificación se trata de volver a nombrar sus percepciones sobre sus propias experiencias enriqueciéndolas, modificando y ampliando sus perspectivas. El cómo se habla a usted mismo tiene mucho que ver en cómo percibe la vida, hay personas que insisten en seguir encontrando motivos y razones que le permitan continuar reafirmando aquello que alguien, en algún momento, le dijo que era o bien, que uno mismo se ha creído que es, evitando a toda costa desafiarse a sí mismo.
Si le han dicho que usted es malo para las matemáticas y lo ha creído, cada vez que exista una idea de trabajar con números o se equivoque, aunque sea mínimamente, en la materia, dirá que usted no sirve para eso… en lugar de decirse “sí, sí puedo retomar el error y trabajar en esa habilidad”. De ahí mi insistencia en vivir más experiencias, en vivir todas las que pueda aprendiendo de cada una y modificando lo que a usted le corresponda de manera objetiva, sin lamentaciones, sin justificaciones y, por supuesto, sin tanta condescendencia por quien usted haya sido. Hay que soltar quienes éramos para poder ser quienes queremos ser y llegar a ser, la esencia permanecerá, sólo tiene que ser selectivo con aquello con lo que decide quedarse.
Por eso, hoy le invito a observar su pensamiento y reordenar lo que se dice a sí mismo para mejorar su calidad de vida. Créame, cuánto más sea capaz de resignificar sus dificultades, más pequeña será la brecha entre su presente y su futuro, las limitaciones nos las ponemos a nosotros mismos, nadie debería tener el poder para limitarnos y, si lo tiene, de alguna manera se los hemos cedido. Los significados que le dé a su vida, a usted, a sus metas, a sus sueños e ilusiones no necesitan de ninguna aprobación fuera de sí mismo. Como siempre, usted elige…
¡Felices resignificaciones, felices vidas!
