Propósito 5: más intuición
La única cosa realmente valiosa es la intuición. Albert Einstein La intuición es el conocimiento y la percepción inmediata de una cosa, una idea o una verdad, sin el concurso de razonamientos, es también, un sentimiento sobre que algo va a ocurrir. La intuición ...

Paola Domínguez Boullosa
La coach
La única cosa realmente valiosa es la intuición.
Albert Einstein
La intuición es el conocimiento y la percepción inmediata de una cosa, una idea o una verdad, sin el concurso de razonamientos, es también, un sentimiento sobre que algo va a ocurrir. La intuición está basada en las inferencias, es decir, hilvanando las partes inconclusas que tomamos de la realidad y filtrándolas a partir de la experiencia, la lógica o a través de patrones o secuencias que somos capaces de detectar ante una situación. Funciona por asociación: es la suma y el análisis de nuestras experiencias lo que nos permite acceder con mayor facilidad a este conocimiento, el cual va mejorando con la práctica, permitiéndonos así, tomar mejores decisiones en el menor tiempo posible.
La intuición es una herramienta clave para la evolución personal, es esa voz interna que nos dice lo que queremos y a lo que estamos dispuestos a fin de lograr nuestros objetivos, es la voz que nos señala cómo nos sentimos ante diferentes situaciones, circunstancias o personas de nuestro entorno, es quien nos dice claramente que sí y que no funcionaría. La intuición siempre está presente, se manifiesta a cada instante; la diferencia está entre quién elige confiar en ella y quién no. Y en esa diferencia subyace la seguridad sobre nosotros mismos, la capacidad de conocernos y la habilidad para resolver los asuntos de nuestra vida.
Ésa es la verdadera importancia de la intuición, aprender a escuchar, y también escucharnos a nosotros, aprender a reflexionar y analizar quiénes somos, cómo somos y por qué somos como somos. Tendremos que analizar si esa forma de ser nos alinea o no a lo que queremos de nosotros y de la vida, y a aprender a escuchar esa vida, a comprender los mensajes, los tiempos y sus dinámicas, a leer y comprender las circunstancias, las acciones, las reacciones y, sobre todo, a actuar en consecuencia eligiendo siempre lo que mejor nos haga sentir. Vivir y seguir adelante.
Todo sucede por una causa, los desenlaces no surgen de repente; todo se va construyendo en cada elección, en cada reacción, en cada acción, ya sea nuestra, de otros o de las propias situaciones y su desarrollo natural, si aprendemos a reflexionar y a analizar eso que ocurre, es muy probable que podamos anticiparnos, prever y ser más asertivos en la percepción de nuestras realidades y contundentes en lo que elegimos.
Aprovechemos la intuición para tener los pies anclados a la realidad, para saber discernir entre lo que nos gustaría que fuese, de lo que es, y para saber qué esperar y qué no. La intuición es una brújula que nos dirige y reorienta ante la incertidumbre, es quien nos previene del peligro inminente y también quien nos da la seguridad para tomar riesgos.
Por eso, hoy le invito a escuchar y a escucharse, a prestar atención a sus sentidos, a esa voz que le dice verdaderamente cómo está, dónde está y qué es lo que más feliz lo haría.
Créame. No se equivoque, la intuición recolecta atinadamente lo necesario para exponerle una visión más clara de la realidad, tómela en cuenta y conviértala en su mejor aliada; edúquese en esa confianza, póngala a prueba. Le aseguro que se llevará gratas sorpresas, y no, que no le amedrente equivocarse o confundirla, el lenguaje de la intuición es despejado, que no lo contaminen sus miedos, su ego o su indisciplina y, sobre todo, las voces ajenas. Mejor elija siempre otorgarle la razón y actúe en consecuencia. Usted no está sólo, se tiene así mismo y cuenta con esa increíble herramienta para vivir como desea vivir, úsela. Como siempre, usted elige.
¡Felices intuiciones, felices vidas!