Los básicos III. La realidad
La realidad es sanadora, es curativa y simplemente requiere de aceptación y de acción.
La ilusión vale cuando la realidad la toma de la mano.
Anónimo
La RAE define realidad como: existencia real y efectiva de algo, también como verdad, lo que ocurre verdaderamente y como lo que es efectivo o tiene valor práctico, en contraposición con lo fantástico e ilusorio. La realidad es curativa en sí misma, los hechos son la única verdad fehaciente con la que contamos para resolver nuestra vida de la mejor manera posible. Vivir en la realidad significa aceptar y enfrentar las situaciones tal y como son, sin negarlas ni evadirlas. Es reconocer que la vida no siempre es perfecta y que hay momentos difíciles y desafiantes que debemos enfrentar. Implica ser conscientes de nuestras limitaciones y fortalezas y trabajar en ellas para evolucionar, disfrutar y mejorar nuestra calidad de vida. Vivir en la realidad, así, es un lujo del que pocas personas gozan, porque la mayoría de los seres humanos viven en la distorsión, la evasión e incluso en una especie de realidad paralela o subalterna, pretendiendo ser lo que no son y viviendo más allá o menos allá de lo que pudieran vivir siendo ellos mismos. Y créame, ser uno mismo ya es suficiente cuando se es, en realidad, quien se es… y no todos y no siempre.
Para muchos, una vida sin el autoengaño es una vida desconocida, fuera de alguna patología exacta, algunos viven enfocados en todo aquello que no son, otros en lo que pretenden aparentar y unos más, en encubrir lo que sólo ellos ven y a nadie le importa. Las mentes que viven en el autoengaño son posiblemente aquellas que nunca alcanzan a manifestar todo su potencial. Y no me refiero al éxito que puedan o no tener en sus vidas, sino a la paz mental. La realidad, insisto, es sanadora, es curativa y simplemente requiere de aceptación y de acción, aceptar lo que no podemos cambiar y actuar en aquellos ámbitos que no sólo podemos, sino que nos corresponden.
Por eso, hoy le invito a reflexionar sobre los siguientes puntos que ayudan a vivir en la realidad, en el aquí y en el ahora, en el único espacio que puede con certeza modificar. 1. Reconocer y aceptar que no hay vida perfecta ni todo está dentro de nuestro control; 2. Ser conscientes de nuestras emociones y sentimientos y aprender a manejarlos de forma saludable, esto evita que se viva en la evasión; 3. Enfrentar los desafíos y problemas de forma proactiva, buscando soluciones y apoyo, de ser necesario. 4. Ser realistas en nuestras expectativas y metas de forma constante y disciplinada; 5. Aprender de las experiencias, positivas y negativas, y utilizarlas para evolucionar, y 6. Ser agradecidos por lo que tenemos y valorar la vida que tenemos.
Estos seis puntos son la guía básica práctica para vivir en la realidad, el punto más interesante es la voluntad que cada uno tenga de autodescubrirse en esa realidad. Ver la realidad es más sencillo que ver la realidad de uno mismo; encontrar la justa medida de la realidad de lo que cada uno es, resulta el compromiso mayor que podemos tener con uno mismo. Ahora vuelva a mirar esos puntos y sólo tómelos para usted como su única realidad, por ejemplo, ser realista… en quién y cómo deposita sus expectativas… Las expectativas, fuera de nosotros mismos, o aquellas que escapan a toda lógica personal no generan más que frustración y desasosiego, créame... 98 por cierto de sus temores mentales nunca llegan a hacerse realidad, al igual que esas expectativas que se eligen en el universo de la ilusión. Deje de vivir de migajas, de válvulas de oxígeno, de irrealidades, de metas inalcanzables, de sueños guajiros… la realidad tiene lugares mucho mejores que se sienten, se palpan y le permiten vivirse desde otro lugar más veraz, más auténtico, más genuino y mucho más sencillo y divertido. Recuerde que la realidad siempre supera la ficción, no sueñe, planee; no divague, trabaje; no anhele, viva...
Como siempre, usted elige. ¡Felices básicos, felices vidas!
