Las posibilidades VI… El mindset

La inteligencia, las habilidades, las capacidades no son todas innatas ni tampoco pueden mantenerse en el tiempo si no hay en ellas una progresión.

                El mayor imperio es el imperio de uno mismo.

                                                                           Séneca

A los seres humanos nos encanta sabernos inteligentes, que hemos hecho bien las cosas, que hemos podido resolver lo que teníamos delante, que nuestras aproximaciones fueron acertadas, que la medición del riesgo fue perfectamente calculada… en fin, que nuestra operación mental y la implementación de acciones nos han llevado a un punto de éxito, de crecimiento. Y sí, nos crecemos ante lo bien hecho, nos gusta y mucho. Y nos gusta porque nos sentimos capaces de resolvernos a nosotros mismos y a la vida. Sí, nos sentimos inteligentes.

Lo cierto es que la inteligencia no es la única responsable de los éxitos de nuestra vida ni tampoco de los errores, ni siquiera del fracaso… la inteligencia no es el pilar de nuestra capacidad. Hay mucho más allá de la inteligencia, y más si consideramos que la inteligencia no es innata ni mucho menos inamovible, por el contrario, la inteligencia es tan permeable, moldeable y flexible como cada uno así lo decida. Sí, mi querido lector… la inteligencia mayor o menor también se elige… Y algunos pensarán que no, que la inteligencia no se modula, que nos es inherente, y habrá otros que difieran y acompañen más la idea de mis palabras. Porque sí, los hay de mente fija y los hay de mente de crecimiento. De eso habla exactamente el mindset.

El mindset es la forma en la que pensamos, es nuestra programación mental, la manera en la que vemos el mundo, es el conjunto de creencias y pensamientos que determinan nuestro comportamiento, y es también la manera en la que enfrentamos los desafíos y los errores. El mindset se modela y se modifica a lo largo del tiempo, porque está íntimamente ligado a nuestras experiencias o, por lo menos, así debería ser. La inteligencia, las habilidades, las capacidades no son todas innatas ni tampoco pueden mantenerse en el tiempo si no hay en ellas una progresión. La actitud, el esfuerzo y la dedicación son profundamente tan importantes como la inteligencia o el talento, e incluso hasta más.

Las posibilidades requieren un mindset de crecimiento. De una forma de pensar permanente de pujanza, de evolución, de una mente fuerte que sea capaz de arriesgarse, de aprender ilimitadamente, de reponerse… de cambiar. Un mindset eficiente para las posibilidades es aquel que asume su responsabilidad de agente central de cambio y se da a la tarea de desarrollar en sí mismo todo lo que sea potencialmente necesario para alcanzar sus objetivos. Si me lo pregunta, ésta es una tarea estoica para el impaciente, para el perfeccionista, para el controlador, para el pagado de sí mismo… en fin, para las mentes fijas. La vida merece ser vivida al máximo de sus posibilidades y expectativas, y eso es poner en marcha una forma de pensar y de vivir de acuerdo, no a la idea que usted tiene de sí mismo hoy, sino de la idea que usted tiene de sí mismo en sus sueños y deseos del mañana.

¿Y cómo acceder a ese estilo de pensamiento? Únicamente con un cambio de hábitos permanente en el presente que le permita ir ganando la confianza y la seguridad para ser y sentirse diferente, esto toma tiempo, esfuerzo, dedicación y actitud, pero, sobre todo, un firme compromiso con uno mismo para dejar de ser quien se era y convertirse realmente en la persona que puede y quiere llegar a ser. El pensamiento no cambia si no existe un cambio de hábitos general en nuestra vida. Hábitos que sean capaces de reflejar ese cambio a nivel físico, mental y espiritual. El mindset de crecimiento implica un plan de acción, donde el objetivo a desarrollar es uno mismo, no se trata de hacer en función de algo, sino de alguien; no se trata del tener, sino del ser; no se trata tampoco de lo ajeno, sino de la labor más íntima e importante, porque todo lo que desea parte de usted, de su pensamiento y el camino que usted le marque, de su paciencia, de su empeño, de su esfuerzo, de su resiliencia, de su dedicación, amor y del respeto… se trata de hacer de usted mismo… la mejor de sus posibilidades. Como siempre, usted elige.

¡Felices posibilidades, felices vidas!

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