El instante VI. El todo

Ese ruido permanente de que algo siempre se necesita, aunque no se sepa a bien para qué o por qué… es esa idea fatídica de la insuficiencia, porque si algo falta, quiere decir que también algo nos es insuficiente

Viviendo, todo falta; muriendo, todo sobra.

Lope de Vega

El ruido suele ser enemigo de la claridad. El ruido en general, ése de apariencia grande en las cosas que no tienen gran importancia y, también, en ese ruido más íntimo inarticulado, por lo general desagradable, que ronronea el pensamiento e irrumpe a voluntad en la emoción. El mundo está lleno de ruidos esclavizantes e impositivos y algunas mentes también lo están… sin embargo, hay un ruido particularmente molesto y es el de la falta…

Ese ruido permanente de que algo siempre se necesita, aunque no se sepa a bien para qué o por qué… es esa idea fatídica de la insuficiencia, porque si algo falta, quiere decir que también algo nos es insuficiente. Y no se confunda, mi querido lector, nada tiene esto que ver con la ambición propia y equilibrada de conseguir nuestros deseos y alcanzar nuestros objetivos…no; esto tiene que ver con el entorno, con lo personal, con las percepciones fallidas que persuaden la dirección adecuada de sus acciones y con la idea absurda de creer que tenemos todo bajo nuestro control.

Lo que falta, suele ser resultado del ruido de esas esclavitudes ilógicas, esas necesidades que inspira la inseguridad, la atención desmedida hacia lo ajeno, las apariencias, las conjeturas y la profunda ignorancia de la verdad, de la propia y de la ajena… ¡Qué diferencia la libertad que se siente al poder decidir la armonía de los sonidos, del entorno, de lo propio!… de eso que resuena con uno y que le permite tener esa claridad a la que tanto siempre se aspira.

Y es ahí cuando surge ese otro maravilloso instante en el que logramos armonizar los sonidos y seguir el ritmo y la cadencia de lo que resuena con nosotros mismos, qué belleza y cuánto poder le hace sentir a uno su propio compás, su propia sintonía... su propio tiempo y espacio. Y, sobre todo, qué gran descubrimiento el que alcanzamos después de ese punto: el del todo. El todo es lo íntegro, el conjunto indivisible o inseparable de los elementos que componen algo o bien, a alguien… el todo somos cada uno de nosotros cuando logramos centrarnos en lo que realmente importa, y lo que importa —sin ningún afán egoísta, sino humano— es uno mismo, es volver a casa.

Créame, mi querido lector… a su vida no le falta nada, normalmente lo que le falta a la vida es uno mismo en su integralidad con el enfoque preciso que le procure aquello que necesita realmente y que, además, es absolutamente capaz de hacerlo eligiendo lo correcto para sí mismo. Quizá lo que se sienta como falta es el traspié de los excesos; convencida estoy de que lo que existe realmente es un exceso de sobras y no de faltas, sobran las cosas, las personas, las situaciones innecesarias, las complejidades, los juicios, los miedos… la vida está llena de sobrantes que se traducen en faltantes…

Mejor elija hacer un orden categórico y priorizarse en ese todo que le permite a uno mismo conocer no sólo lo suficiente, sino lo necesario y perfectible a mayores que puede ser, aun siendo y sabiendo que ya es.

La vida se vive mejor así, en esa libertad de elegir el tiempo, el ritmo y la cadencia, partiendo no de la ausencia, sino de la presencia de uno mismo en su totalidad, en el hoy, en lo propio, en el propósito elegido, en el plan deseado, en la intuición aguda, en el sentir profundo, en el pensar eficiente, en el actuar coherente, consciente, libre y manifiesto.

El ruido perturba y de la perturbación surge el olvido y la falta de dirección, no permita que nada ni nadie le robe ese instante de elegirse, no permita que nada ni nadie le marque la cuota de lo que necesita o no necesita en su vida, ni mucho menos que eso tase su suficiencia o su valor. Elija con claridad sus imprescindibles para que jamás quiera ni tenga ni deba negociar con ellos ni con usted. Como siempre, usted elige.

¡Felices instantes, felices vidas!

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