#PrimeraNETA: “Ya me voy cabrón, tengo que acabar de escribir mi columna de mañana”. Ayer se me alargó la visita en casa de mi amigo José Carlos Tellaeche. Tiene una bronca gorda: hace 25 años, a los 16, le llegó su parteaguas: de la escuela a su casa, y sin una gota de alcohol de por medio, aceleró a fondo: lesión medular a nivel cervical; adiós sistema nervioso, disección medular. Mueve la cabeza; sólo la cabeza, desde hace 25 años. La cabeza y nada más. “No era consciente de mis consecuencias”, es la frase que suele repetirle y de buena gana a los que justa e irremediablemente se revelan interesados por su condición. “Se le descompuso la selección a Aguirre, hermano, le voy a abordar por ahí”. “¿Y cómo es posible que vayas a hablar de las bajas de Aguirre, de deportistas triviales y de pendejadas, si los Juegos Paralímpicos de Invierno se clausuran mañana?”. “¿Y crees que le interesen mucho a la banda?”. “No, pero hay que salirse del molde y crear un poquito de conciencia, eso es más valioso que Aguirre. Hablar de gente que es realmente admirable vale más que 10 goles de Larcamón, esto sí debería tener likes”. Asentí con la cabeza, no había de otra, y no podía José Carlos tener más razón. “¿Por qué le vas a dar más crédito a la selección o a los Tigres que a las personas amputadas, que además de estar amputadas entrenan más tiempo que Gignac y muy probablemente con más corazón y tesón… no seas mamón?”. Asentí de nuevo. “Gignac se levanta de la cama como si nada y para nosotros es subir el monte Everest todos los días”. Tres veces sí. “¿Has visto a esos cabrones que nadan sin brazos y sin piernas? Tienen que vencer muchas barreras mentales. ¿Sabes cuánto vale reconocer que hay cosas que simplemente no puedes hacer, aunque quisieras, pero aun así encuentras otras maneras de lograrlo?”. “No, no lo sé hermano”. “No mames, Pali, es la diferencia entre estar vivo o estar muerto, porque en una te das por vencido y en otra eliges vivir. ¿Cuántos vivos están muertos por dentro? ¿Quitando la gente que tiene trastornos mentales, ¿por qué se suicida la gente, Pali?”. “Pues porque creen que ya no pueden, cabrón”. “¿Y sí pueden?”. “Pues claro que pueden, pero les da miedo darse cuenta, mejor se dan por vencidos”. “¿Cuántos pintores intentarían hacer arte con la boca si les amputaran las dos manos?”. Al tercer round de los pesos completos Petrino vs. Asplund, de la UFC, le dije: “¿Y esta madre te gusta?”. “¡Claro! porque para este deporte tienes que ser más que bueno, tienes que meterte a un octágono con otra bestia a partirte tu madre y, además, al final abrazarlo”.
SegundaNETA: No es entrenar todos los días, es entregar el corazón. “Digo, yo no hago ningún deporte, pero mi día a día está de su puta madre”. Echó la cabeza para atrás y suspiró…
#NETASextras: Dos tipos de personas: los que esperan que la vida sea fácil, y los que deciden pelearla incluso cuando ya parece perdida.
