Porno vs. LigaMX

Pali Plascencia

Pali Plascencia

Saque de neta

#PrimeraNETA 

Si usted sigue la LigaMX esperando un campeonato de su equipo, olvídese del asunto o vea para otro lado. Si usted va a los estadios mexicanos envuelto en patrocinadores de la nueva camiseta de su equipo, se toma ocho cervezas, y le sirve como desfogue un:“chingas a tu madre, pinche árbitro”, sin que le importe mayor cosa el marcador final, #MOLELANDIA es para usted. Los éxitos deportivos ya no valen, lo que vale es el proceso mediante el cual el aficionado llega a la grada. Ya no importa que un equipo gane, pierda o merezca permanecer en la máxima división; importa que sea un activo, que genere likes, interacciones, que atraiga patrocinadores, que conserve su valor, y eso, para el aficionado es una desgracia. Al tener ligas con un número de equipos fijo, y que se incremente porque alguien decidió invertir millones, el asunto se convierte en un tema de colocar capital, jamás de esfuerzo deportivo. La atención es escasa: 24 horas al día, ni un minuto más. La oferta es infinita: influencers, youtubers, casinos, tiktokers, tutoriales, unboxings, IA, noticias, criptos, lives… y, claro, una de las más solicitadas: la pornografía. Todo eso, disputando cada segundo de nuestra atención. Los equipos deben de competir con todo eso, por eso hoy hay Communities en cada institución, canales de TikTok, de YouTube y un largo etcétera que sólo busca que el aficionado siga viendo los colores de su equipo, en alguna de los cientos de ventanas que se abren en su computadora todos los días. Y el que más gaste, el que más paute, muy probablemente tendrá más gente. 

#SegundaNETA

El no descenso funcionará como una herramienta fusionadora que hará cada vez más parecida a la lucha libre. A nadie le importa quién gane las dos de tres caídas. A la arena se va al show, a las caguamas y al “chingas a tu madre, pinche espectrito”. Tarde o temprano, lo mismo sucederá . Ya no se buscan campeonatos, ahora se buscarán procesos para llenar las tribunas, para vender las camisas, y para mantener el espectáculo, mas no el deporte. Hay una diferencia fundamental: la lucha libre no aparece en las casas de apuestas. En el pancracio, el réferi es uno más de los luchadores, a veces rudísimo, después cambiará de bando y será uno más de los técnicos, los ayudará a ganar. En Molelandia sucede algo similar con el VAR: quienes dirigen el arbitraje, condicionan al que, muchas veces, no debe ganar.

NETASextras 

El deporte ya no vale, tampoco el campeonato, importa el partido del día. La inmediatez nos ha hecho idiotas, pendejos, Mikel y sus patrones lo saben. La gente necesita entretenerse. El aficionado está idiotizado por el marketing, por los vitrales de la iglesia del pueblo que han sido integrados a la camiseta.