Inmenso

Pablo Carrillo

Pablo Carrillo

La neurona

Al paso de los años me representa una inmensa alegría ver a los deportistas de nuestro país obteniendo triunfos en los escenarios internacionales, pareciera que ahora es casi una obsesión, por lo que con absoluta franqueza debo confesarles que el pasado domingo, al ver las escenas del podio para premiar a los inmensos deportistas que terminan en lo más alto la prueba deportiva más exigente, el Tour de France, no pude contener las lágrimas al ver, al ya histórico, Isaac del Toro, siendo premiado como el mejor de los menores de 25 años, así como el tercer lugar de la más importante de las competencias del ciclismo en el planeta.

La brillante actuación del Torito se magnifica ante las circunstancias, pues si bien el mejor del mundo en la actualidad, y para muchos, el mejor de la historia, Tadej Pogacar, ha sido inmensamente generoso con el de Ensenada, Baja California, se debe mencionar que no es un asunto gratuito, pues nuestro compatriota se lo ha ganado con lealtad de gregario de lujo, con inmensas horas de entrenamiento compartiendo la dureza del gélido clima, las lluvias y, ante todo, las risas, todo el día bromean y han formado una hermandad difícil de explicar, situación que quedó plenamente de manifiesto en la montaña.

La situación que hace aún más valioso el triunfo de Isaac, al ganar el maillot blanco que premia al mejor menor de 25 años, así como el tercer lugar de la clasificación general, es que durante todo el desarrollo de La Grande Boucle, sirvió al jefe de filas, Pogacar, aun cuando le permitió ganar la segunda etapa, pero en todas las etapas el esloveno sabía que contaba con el incondicional apoyo de Isaac, pues todas las instrucciones que recibía desde el auto de mando del equipo las seguía al pie de la letra; la estrategia a cargo del director deportivo del equipo UAE, Matxin Joxean Fernández, el famoso Matxin, resultaron un acierto, debo agregar que el propio Matxin se expresa maravillas de su pupilo mexicano, ya ni hablar de la alegría que generaban los cientos de mexicanos que se acercaban al autobús del equipo para estar cerca del Torito y cantar y apoyarlos, para eso los mexicanos nos pintamos solos. 

Ha sido un inmenso Tour de France, competencia que sigo año con año desde aquellos tiempos en los que el estadunidense Greg LeMond logró triunfar como el primero de su país a finales de los 80, luchando con grandes de su tiempo como Bernard Hinault y Laurent Fignon, incluso con la alegría de haber estado en la mítica etapa del Alpe d’Huez en 1992, acompañando al gran Raúl Alcalá, que en esos días participaba en el equipo neerlandés PDM, pero éste del 2026 ha sido inolvidable con el primer podio, de muchos, para Isaac del Toro en París.