Plan Maestro para recaudar y seguridad de los contribuyentes

En 2021, la recaudación tributaria total se incrementó 9.3 por ciento.

Por Domingo Ruiz López* 

Hace días, el SAT dio a conocer su Plan Maestro 2022 que contempla los ejes estratégicos para incrementar la recaudación, principalmente a través de grandes contribuyentes, aunque no únicamente, y establece horizontes de fiscalización con la finalidad de incrementar la recaudación. Vale la pena analizarlos en varias claves, sobre todo lo no dicho, como la seguridad jurídica que pueden tener los contribuyentes. 

El Plan Maestro 2022 busca incrementar la recaudación y desde el punto de vista de la autoridad fiscal se considera exitoso, pues tan sólo en 2021 la recaudación tributaria total se incrementó 9.3 por ciento. La expectativa es que a través de auditorías al término del presente sexenio se recaude 1.7 veces más que lo recaudado el sexenio pasado. El plan se basa en 5 ejes: Programación de nuevos actos, fortalecimiento de actos en proceso, seguimiento a juicios y recursos de revocación, auditorías a devoluciones y liquidaciones. 

 Las expectativas planteadas por el SAT merecen dos lecturas. En clave positiva, la actitud de la autoridad fiscal para que el cumplimiento tributario sea en ánimo colaborativo. Nos encontramos en una etapa (era posBEPS), donde las administraciones buscan articularse en favor del cumplimiento colaborativo, lo que supone una disposición de los contribuyentes para proporcionar información sobre su cumplimiento fiscal, pero a cambio de seguridad jurídica. En clave negativa es la seguridad jurídica lo que se puede erosionar con este tipo de planes. 

 La experiencia mexicana de gestión tributaria ha sido intensiva en tecnología, los procesos de gestión de riesgo y control sobre los contribuyentes son a través de algoritmos, robots e inteligencia artificial. Con la información que se tiene se puede analizar la información para detectar conductas de incumplimiento fiscal.   

Con estos análisis y con la información de que dispone la autoridad fiscal se pueden desarrollar estrategias de cumplimiento voluntario, a través de las cuales se persuade a los contribuyentes para que corrijan sus fallas y cumplan con sus obligaciones. De esta forma son invitados o citados los contribuyentes, se muestran inconsistencias y se pueden corregir las faltas. El paradigma de cumplimiento colaborativo se da en un contexto amistoso, no litigioso. 

Por esto es que puede ser positivo el ánimo colaborativo, es mejor que a través de mecanismos amistosos se logren entendimientos para que cumplan con sus obligaciones fiscales, lo que se traduce en una ecuación ganadora para ambas partes: la autoridad fiscal logra recaudar lo que pretende. 

 No obstante, existe otra cara de la moneda y es la erosión a la certeza jurídica. 

Este tipo de planes se ejecutan a través de procedimientos no reglados, que no son auditorías formales de acuerdo con lo que establece el Código Fiscal y, por lo tanto, el contribuyente no puede impugnar o iniciar su defensa en tribunales. 

Este tema es muy importante, porque en ocasiones al contribuyente lo persuaden para autocorregirse en conceptos mayores a los que realmente debe pagar y, con el ánimo de lograr un entendimiento y evitar riesgos de una auditoría y una liquidación, termina cediendo y pagando más de lo debido. 

El cumplimiento colaborativo es un paradigma positivo, siempre debe ser a cambio de certeza jurídica. Se trata de generar una cultura en la que el contribuyente cumpla con sus obligaciones fiscales y pague sus impuestos, y la autoridad respeta los derechos apegando su actuación al marco de la Ley. 

Un Plan Maestro completo, además de buscar recaudar más, debe buscar fortalecer al Estado de derecho, fomentando la inversión, el desarrollo, el crecimiento y el consecuente pago de impuestos.   

#OpiniónCoparmex 

Presidente Comisión Nacional Fiscal de Coparmex*

Temas:

    X