Niñas y niños, víctimas de feminicidio

• Las y los huérfanos por feminicidio no reciben atención alguna por parte del Estado mexicano como víctimas indirectas de la violencia.

El feminicidio es el asesinato de mujeres por el simple hecho de serlo. En México, el número de casos ha aumentado de manera alarmante.

Las medidas que se han tomado son ineficaces, las alertas de género no están cumpliendo su objetivo y las cifras crecen día con día: de enero a julio de 2019 se cometieron 540 feminicidios en todo el país. El estado con mayor número de casos es Veracruz, con 114, seguido del Estado de México,con 53, y Puebla, con 36.

Entre toda esta ineficacia, crueldad y brutalidad quedan las víctimas “indirectas”, los hijos e hijas de estas mujeres cobardemente asesinadas. Se calcula que las y los huérfanos por feminicidio alcanzaron la cifra de tres mil 600 en 2018 y de diciembre de 2018 a abril de 2019 la suma es de cuatro mil 245 niñas, niños y jóvenes. De acuerdo con el documento La violencia contra las mujeres en México, cada 24 horas, en promedio, quedan huérfanos 19 niñas, niños o jóvenes.

¿Pero cuál es la situación de estas víctimas indefensas? Algunas de ellas fueron testigos del asesinato de su madre a manos de su padre, padrastro o pareja sentimental, quedando a cargo, en la mayoría de los casos, de algún familiar, los cuales, por lo general, carecen de sustento económico y/o emocional para asumir la responsabilidad.

Actualmente, las y los huérfanos por feminicidio no reciben atención alguna por parte del Estado mexicano como víctimas indirectas de la violencia. Están en un estado de indefensión y desventaja, presentando problemas sociales, emocionales y económicos.

La Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), responsable de atender y apoyar a quienes hayan sido víctimas de un delito federal o de una violación a sus derechos humanos, señala que no existe un registro de huérfanos y huérfanas por feminicidio y tampoco un ordenamiento legal que obligue al gobierno federal o local a otorgarles protección y responsabilizarse de su educación, además de brindarles tratamiento sicológico y apoyos necesarios para su adecuado desarrollo hasta la mayoría de edad, lo que genera violación grave a sus derechos humanos, así como un obstáculo a su desarrollo sicosocial.

Por la falta de acción gubernamental en los casos de menores en orfandad se han presentado numerosas quejas ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), en las que se indican que son ignorados y no respetados los derechos de los infantes. Por ello, la CNDH emitió una recomendación donde planteó la necesidad de crear un sistema de protección, en especial para infantes que perdieron a sus madres.

El presidente Andrés Manuel López Obrador anunció la creación de un registro de víctimas indirectas, particularmente menores de edad, que eran dependientes económicos de mujeres asesinadas. Nadine Gasman, presidenta de Inmujeres, ha calificado esta situación como “un problema de emergencia nacional y urgente”, motivo por el cual el gobierno federal iniciará un censo, además del diseño de una política nacional de atención integral, económica, sicosocial y educativa con una perspectiva de género.

Reconociendo que la situación de la niñez y adolescencia en condición de orfandad es un problema de emergencia nacional y urgente, el senador Ricardo Monreal Ávila, en la Cámara de Senadores, propuso una modificación a la Ley General de Víctimas para integrar el Registro Nacional de Personas Menores de Edad en Condición de Orfandad, a fin de garantizar los derechos de la infancia.

Es urgente la colaboración en todos los niveles de gobierno, no se debe abandonar el futuro de México. Si el Estado mexicano no pudo garantizar la vida a sus madres, debe de tener la responsabilidad de hacer cumplir los derechos humanos de las y los menores afectados. Debemos de alzar la voz y exigir, no olvidarnos de que cada dos horas, aproximadamente, a un niño o niña le es arrebatada su madre.

Temas: