Las “fallas” de López Obrador
PorArturo Ávila Anaya A propósito de la publicación del PIB del segundo trimestre del año, que representó un crecimiento muy bajo de 0.1%, se han acrecentado las críticas a la administración que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador. Las críticas de ...
Por Arturo Ávila Anaya
A propósito de la publicación del PIB del segundo trimestre del año, que representó un crecimiento muy bajo (de 0.1%), se han acrecentado las críticas a la administración que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador. Las críticas de la derecha mexicana señalan que comete fallas en detrimento del país, a causa de la apresurada toma de decisiones y de prestar poca atención a las recomendaciones de los técnicos especializados. Pero, detrás de estas supuestas fallas que le atribuyen al Presidente, hay razones que no siempre son analizadas o simplemente son pasadas por alto.
En lo que va de la administración, la decisión más controvertida ha sido la cancelación del NAIM. Detrás de ésta estuvo la reconsideración de una exagerada inversión que incluía graves irregularidades financieras y comprometía el presupuesto a futuro. Además, se ocultó el sobrecosto y el elevado costo en el mantenimiento para que fuera funcional. Las razones de la cancelación se detallan en el documento Razones para la cancelación del proyecto del Nuevo Aeropuerto en Texcoco, que, vale la pena decirlo, fue poco difundido en los medios. Asimismo, esta decisión estuvo respaldada por un ejercicio de democracia participativa (que no se salvó de ser cuestionado), lo que permitió tomarla.
En el discurso opositor, la cancelación del NAIM es el gran componente que influyó en el bajo crecimiento económico, pero en el análisis se deja de lado el bajo crecimiento de todas las administraciones anteriores en su primer año de gobierno, además de no incluir la incertidumbre a causa de la ratificación del T-MEC, la desaceleración económica mundial y el tener una economía totalmente vinculada a EU. La cual fue heredada por los gobiernos anteriores, que hicieron muy poco por diversificar el comercio, pero, incluso por esto, tratan de hacer responsable al Presidente.
Otra falla —de acuerdo con los detractores del Presidente— fue el combate al huachicol a inicio del presente año, lo que produjo desabasto en algunas entidades. La medida encontró respaldo popular, pues la gente estuvo dispuesta a soportar largas filas en las gasolinerías a costa de que ya no se robara. Fue un cambio significativo con lo sucedido en la administración anterior que solapó el saqueo. El combate al huachicol se materializó en una disminución del 95% en el robo, pasando de las 800 pipas diarias robadas a 40. Vale la pena aclarar que el combate al robo de combustible aún no termina, como ejemplo lo sucedido la semana pasada en Nextlalpan, Edomex, donde se presentó una gran fuga a causa de un intento fallido de robo. Es una lucha constante en la que hay que perseverar para obtener mejores resultados.
Otra supuesta falla es el Plan de Migración en Centroamérica. Se le acusa al Presidente de sólo regalar dinero y que es mejor invertirlo en nuestro país. Pero, nuevamente, se deja del lado el hecho de que es un proyecto integral que busca atender las causas que originan la migración y que ese recurso ya existía, y sólo se está cambiando su destino. En vez de que se destine a la construcción de pequeña infraestructura, como puentes y caminos, se destina al campo para reducir el flujo migratorio de la zona.
Una de las principales voces opositoras ha sido la del expresidente Felipe Calderón. Algunos señalan que es por su nuevo proyecto político que comanda bajo las siglas de México Libre. Pero vale la pena preguntarse si es exclusivamente por esto o si el expresidente ya tomó nota de que el combate a la corrupción en este gobierno va en serio y éste sólo es un seguro contra cualquier investigación en su contra.
El combate contra la corrupción rampante del sexenio anterior ha comenzado a dar frutos con las órdenes de aprensión contra Emilio Lozoya y Juan Collado, además del congelamiento de cuentas de Rosario Robles y Emilio Zebadúa. Es prudente preguntar si es que estas señales han alertado al expresidente, ya que no es casualidad que los grandes críticos de estas “fallas” sean aquellos quienes han visto mermados sus privilegios.
DATA
El crecimiento económico de los dos primeros trimestres del expresidente Ernesto Zedillo fue de -5.7% y -4.9%; de Vicente Fox fue de 0.2% y -0.6%; con Felipe Calderón, 0.7% y 0.8%, y de Peña Nieto 0.3% y -0.7 por ciento. Ninguno tiene nada que presumir.
