El poder de Claudia Sheinbaum
En la celebración del Zócalo quedó claro que estábamos reunidos en defensa de la democracia, de las libertades, la soberanía, nuestros recursos naturales, el petróleo y el bienestar de la nación
Por Fadlala Akabani
En el sorteo de la Copa del Mundo de la FIFA, llevado a cabo el viernes 5 de diciembre de 2025 en Washington, DC, el organismo rector del futbol otorgó el primer (e inusual) Premio FIFA de la Paz a Donald Trump, quien, según Benjamin Netanyahu ha sido el mejor amigo de Israel, un Estado beligerante, terrorista y genocida. Si bien Gianni Infantino preparó detalles para agradar a Trump, como el grupo Village People, que incluso provocó que el magnate se parase a bailar; hubo un personaje que el guion de la FIFA no había contemplado y terminó captando la atención mediática global: la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Tras el sorteo, hubo una reunión de trabajo entre los mandatarios de México, Estados Unidos y Canadá, Trump aseguró que el encuentro fue positivo y respecto de la presidenta Sheinbaum, afirmó que es una gobernante eficiente, que está haciendo un muy buen trabajo, apuntando que la relación con México es buena.
De regreso a nuestro país y sabedora de que con Donald Trump y Estados Unidos las negociaciones se barajan de a una por una, Claudia Sheinbaum encabezó el sábado 6 de diciembre el encuentro entre pueblo, partido y gobierno para celebrar el séptimo aniversario del triunfo electoral de nuestro movimiento (2018) y el inicio de la Cuarta Transformación.
El pueblo congregado en el Zócalo estaba en ánimo festivo, pero también en pie de lucha, pues así fue el ritmo marcado por la Presidenta de la República. Desde el principio de su discurso dejó claro que, allende el festejo, estábamos reunidos en defensa de la democracia, de las libertades, la soberanía, nuestros recursos naturales, el petróleo y el bienestar de la nación.
Mientras la comentocracia nacional no puede avanzar del burdo reclamo de acarreo, dada su incapacidad para analizar a fondo, la prensa internacional leyó partes del mensaje de la Presidenta de México como una línea roja para Washington, pues con firmeza y dignidad se celebró la reforma al artículo 40 de la CPEUM; el pueblo de México no tolerará intervenciones extranjeras lesivas a nuestra soberanía.
Apenas el lunes 8 de diciembre, Donald Trump volvió a la carga sobre México con reclamos al cumplimiento del Tratado de Aguas (1944), alegando un adeudo por 986 millones de metros cúbicos; exigiendo la transferencia de 246 millones de metros cúbicos antes del 31 de diciembre. En el mismo mensaje, afirma que, en caso contrario, ya ha preparado el trámite de un nuevo arancel de 5%; por su parte, la presidenta Sheinbaum afirma que se llegará a un acuerdo que asegure agua suficiente para México.
Sabido es que Trump está ajustando la doctrina militar estadunidense, no sólo ha rebrandeado al Ministerio de Guerra, sino que recalibra sus posiciones e intereses globales y reconoce el uso de sus fuerzas armadas para alcanzar los objetivos de Estados Unidos, según da cuenta la National Security Strategy.
Publicada en noviembre de 2025 con el sello de la Casa Blanca y la firma del presidente, la estrategia se autoproclama como un corolario de Trump a la Doctrina Monroe para disminuir la influencia regional de potencias como China y Rusia e impedir su preponderancia global, preservando un equilibrio de poderes en el orbe, reconociendo tácitamente que Estados Unidos ha perdido la hegemonía.
De principios sencillos como “paz a través de la fuerza” y afirmaciones grandilocuentes como asumir la propiedad del hemisferio occidental, la estrategia de Trump aclara la urgencia para Latinoamérica de seguir defendiendo nuestras soberanías como lo hace Claudia Sheinbaum.
