El Centro Médico Nacional

Por Luis Maldonado Venegas* En 1522, tres años después de que Hernán Cortés desembarcara en la isla de Cozumel febrero de 1519 y a menos de un año de la caída de MéxicoTenochtitlan, en agosto de 1521, un apasionado de la maravillosa herbolaria encontrada en la Nueva ...

Por Luis Maldonado Venegas*

En 1522, tres años después de que Hernán Cortés desembarcara en la isla de Cozumel (febrero de 1519) y a menos de un año de la caída de México-Tenochtitlan, en agosto de 1521, un apasionado de la maravillosa herbolaria encontrada en la Nueva España, el médico nahua Martín de la Cruz, auxiliado por el indígena Juan Badiano, que lo tradujo al latín, escribió Libellus de medicinalibus indorum herbis (Libro de las hierbas medicinales en la India), mejor conocido como Códice de la Cruz-Badiano.

Esta valiosísima obra constituye una de las fuentes más antiguas de la medicina mesoamericana escrita después de la conquista española. Dotado de un genio visionario, Luis Yaotl Aragón, pintor y escultor chihuahuense, no tuvo mejor lugar y espacio para verter su arte que las paredes de las escaleras del Hospital de Oncología, del Centro Médico Nacional  Siglo XXI: hizo un mural que tituló Medicina del principio, dedicado al histórico documento escrito en 1522.

El mural, inaugurado en 1991, está hecho con piedra triturada de color natural sobre una base de fibra de vidrio y muestra en interpretación artística 12 de las plantas curativas mencionadas en el Códice de la Cruz-Badiano.

Anfitrión histórico de esta y muchas otras obras de arte es el Centro Médico Nacional Siglo XXI, complejo hospitalario magnífico inaugurado hace 57 años, el 11 de mayo de 1961, por el presidente Adolfo López Mateos. Era secretario de Salubridad y asistencia el Dr. José Álvarez Amézquita.

El patrimonio artístico y cultural del Centro Médico Nacional lo forman numerosos murales referentes a la salud pública, entre ellos: Los relieves, de Francisco Zúñiga; El aire es vida, de Luis Nishizawa Flores; Paralelismo histórico de la revolución científica y la revolución social, de David Alfaro Siqueiros.

El complejo hospitalario fue afectado por el terremoto sufrido por la Ciudad de México en 1985; causó severos daños, a tal grado que hubo edificios que debieron ser demolidos en algunas partes. Pero la restauración fue ejecutada sin tardanza por un grupo de expertos del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), dirigidos por José Luis Ortiz Castro, perito restaurador del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam), del INBA). Hace 32 años que el maestro Ortiz Castro está dedicado a salvaguardar obras pictóricas que son patrimonio histórico y cultural de México.

Es justo referir que durante las obras de reconstrucción por causa del sismo fue creado un mural en el vestíbulo del Centro Médico, elaborado por el gran pintor y muralista guanajuatense José Chávez Morado. Recoge la historia del IMSS, en su simbología figura un árbol en cuyas ramas están escritos los nombres de los fundadores del instituto; una grieta divide al mural en alusión al terremoto de septiembre de 1985. Otro valioso vitromural alojado en el Centro Médico Nacional es el que ejecutó en 1992 el arquitecto Jesús Ruiz Mejía: Mariposas estelares, ubicado en la entrada del Hospital de Oncología, rico en simbolismos prehispánicos. Las 28 mariposas que lo conforman aluden a la duración de un ciclo lunar. El vitromural está diseñado para que cada 21 de marzo, en el equinoccio de primavera, la luz atraviese los dos soles ubicados en la parte superior de la obra y los haces se unan en una placa metálica ubicada en el suelo del hospital.

Pero, desde luego, en su tarea cotidiana, el Centro Médico Nacional honra la memoria de Hipócrates de Cos (460 a.C.– 370 a. C.), a quien se le llama “padre de la medicina”. Además de un conjunto de hospitales especializados, es centro cultural, de educación, investigación y atención médica.

Actualmente, el CMN cuenta con 810 camas censables y 193 no censables, 24 unidades de investigación médica y epidemiológica, así como 30 aulas y siete auditorios. Si bien el CMN es la red hospitalaria más importante del país y de América Latina, puede afirmarse que en esa red salvadora, que incluye al CMN, pueden encontrar asistencia los 74 millones de derechohabientes que a la fecha tiene el instituto.

El centro de investigación documental del IMSS posee uno de los acervos de biomedicina más importantes de Latinoamérica, compuesto por más de 320 mil fascículos de mil 420 títulos de publicaciones médicas y más de 10 mil títulos de libros.

Ello explica por qué más de la mitad de los especialistas que se forman en el país se preparan en el Instituto Mexicano del Seguro Social, cuyo Centro Médico Nacional Siglo XXI es la sede de enseñanza más importante.

*Presidente de la Academia Nacional de Historia

y Geografía de la UNAM

Temas: