Covid… con ciencia II

Por Enrique García y García “Segundas partes nunca fueron buenas”, dice el refrán español en referencia al Quijote de la Mancha y, guardando la obvia y debida proporción, espero que ésta no lo sea porque la presente editorial trata otros ángulos científicos ...

Por Enrique García y García

“Segundas partes nunca fueron buenas", dice el refrán español en referencia al Quijote de la Mancha y, guardando la obvia y debida proporción, espero que ésta no lo sea porque la presente editorial trata otros ángulos científicos diferentes a los expuestos en las Glosas1 próximas anteriores.

Para atender la multitratada crisis de salud ha sido necesario echar mano de diversos recursos y uno de ellos es la ciencia. En las Glosas aludidas, se hacía mención del auxilio que prestaba la biología molecular para encontrar una forma científica para medir el grado de concentración de personas en un lugar cerrado, que propicia una acumulación del gas exhalado (CO2 y H2O), en el que pudiera estar adherido el temido virus, y no nada más determinarlo a discreción de las autoridades de Salud y Protección Civil, municipales, estatales o bien federales. Esta discrecionalidad ya está causando en todo el país, serios problemas económicos y de salud a las empresas, sus empleados y clientela. ¡Vaya problema!

En este segundo texto es importante abundar sobre el tema de biología molecular y las matemáticas. En el primer aspecto es primordial que se tome en consideración el tamaño de las partículas2 del virus covid, su interacción con las bacterias existentes en el tracto respiratorio del ser humano (de tamaño similar al virus, micras, 10-6metros), y abundar sobre la forma en que interactúan en un ambiente cualquiera. Desde la perspectiva de las matemáticas es necesario analizar las lecturas de los detectores del CO2 y su interpretación.

El mecanismo de incorporación del virus al cuerpo humano, salvo lo que corrigieran los expertos en infectología, es primordialmente por la boca y nariz al momento de inhalar el aire circundante; esta partícula, el virus, se incorpora en la capa exterior de las células de las bacterias (buenas), que ya se decía, son de dimensiones similares, lo que ocasiona el desarrollo de una nueva molécula de mayor tamaño y potencial de asociación y diseminación. Esto último es lo que la hace muy dañina y activa en su propagación y adherencia en las vías respiratorias incluyendo los pulmones. La correlación más precisa entre el virus y el CO2, sale del propósito de estas líneas.

Con relación a la detección del CO2 ambiental es preciso señalar que su medición debe hacerse tomando en consideración que el gas se mueve junto con el aire, y éste puede ser a velocidades que varían por diversas causas, por lo anterior, las mediciones en un solo punto e instantáneas dan lecturas equivocadas. El que esto comenta ha utilizado, a la vez, dos medidores diferentes y ha corroborado que es menester hacer un análisis estadístico para la correcta interpretación de las lecturas. Y es aquí donde aparece la otra ciencia matemática, además de la lógica3: la estadística.

Para tener un valor correcto de CO2 en un lugar determinado, hay que realizar varias mediciones en un punto, tomar el promedio, y luego integrar el conjunto de valores en los puntos representativos del sitio. La determinación de la sanidad del lugar lo da el aparato, así como otras variables de utilidad.

Sin embargo, es necesario tener en cuenta que los detectores profesionales de CO2 señalan4 que la precisión de las mediciones es de más-menos el 10%, mientras que en los sencillos, de carácter informativo, es de más-menos 30 por ciento. Para llegar a los valores finales, los analistas matemáticos hacen uso de conceptos de probabilidad y la Teoría de Colas para integrar toda la información y que, finalmente se tengan resultados confiables y verificables. No es tan sencillo como parece.

Es de señalar que los fabricantes de los aparatos sugieren que un ambiente “excelente” es el que tiene entre 400 y 450 ppm; “bueno”, 450 y 700; “regular”, 700-1,000; “contaminado levemente”, 1000-2,000; “contaminado fuertemente”, 2,000-5,000 ppm, y “contaminado severamente” ,arriba de 5,000 ppm. Todo lo anterior deberá ser estudiado por las autoridades de Salud y proponer soluciones para corregir determinada situación sanitaria y emitir en su momento la reglamentación correspondiente.

Considero que es tiempo de abolir las disposiciones a discreción. Las observaciones del aforo actual ponen en relieve lo absurdo de ellas pues son “sin ton ni son”. Me consta que hay tiendas de autoservicio que, ocupando un área de 10 mil metros cuadrados, solamente permiten la presencia de 50 personas, cuando el contenido de CO2 medido allí mismo, es de apenas 650 ppm. La reducción actual en el aforo alcanza en muchos casos el 90 por ciento. Esto tiene que cambiar.

Autoridades federales, estatales y municipales, así como los participantes de los poderes Legislativo y Judicial, deberán trabajar de inmediato para tener los reglamentos sanitarios en tiempos de covid, y por favor los conmino a escuchar las voces de la ciencia. La salud de las personas, la permanencia de los puestos de trabajo y la economía de las empresas lo demandan.

                       

                1. Covid… con Ciencia. Glosas.
                E. García y G. Enero de 2021. México.

                https://glosas.com.mx/2021/01/covid-con-ciencia/

                2. Cubrebobas… ¿mil usos? Glosas. E. García y G.

                Diciembre de 2020. México.

                https://glosas.com.mx/2020/12/cubrebocas-mil-usos/

                3. Lógica sanitaria… lógica.
                E. García y G. Mayo 2020. México.

                https://glosas.com.mx/2020/05/logica-sanitaria-logica/

                4. Carbon Dioxide Detector JD-112.

                Especificaciones técnicas.

                Diciembre 2018. China.

                https://es.aliexpress.com/i/4001196756780.html

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