El sistema legal, cada vez más enredado
La sencillez facilita su cumplimiento;
la complejidad, lo pervierte
Por Miguel Montes García*
Cada día el sistema legal mexicano se hace más complejo y enredado.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación y los tribunales colegiados federales se encargan de interpretar las leyes a través de la jurisprudencia que automáticamente se transforma en otra ley, puesto que su cumplimiento es obligatorio para todos los jueces.
Las jurisprudencias de los tribunales colegiados pueden ser contradictorias entre sí y la Corte está facultada para resolver estas contradicciones con otra jurisprudencia. Mientras coexisten las jurisprudencias contradictorias ¿cuál de ellas es la de obligatorio cumplimiento?
A veces, por su compleja redacción, se requieren profundas meditaciones y explicaciones para comprender una jurisprudencia nueva. Ojalá no llegue a ser necesario crear algún organismo autónomo para que interprete las jurisprudencias difíciles.
La vieja tesis de que los jueces están para impartir justicia a verdad sabida y buena fe guardada se desvirtúa por intrincados procedimientos, interpretaciones poco comprensibles y, también, por malas leyes. Aquello de que vale más un buen juez que una buena ley, cada día tiene más valor.
La sencillez de un sistema jurídico facilita su cumplimiento, la complejidad lo pervierte.
*Ministro jubilado de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
