El proyecto de nación es lo más importante
Por Jesús Sesma Suárez Las elecciones que se llevarán a cabo el próximo año nos obligan a hacer varias reflexiones, sobre todo por lo que tiene que ver con los partidos políticos, sus dirigencias y candidatos y la mala imagen que, en general, la gente tiene de ...
Por Jesús Sesma Suárez
Las elecciones que se llevarán a cabo el próximo año nos obligan a hacer varias reflexiones, sobre todo por lo que tiene que ver con los partidos políticos, sus dirigencias y candidatos y la mala imagen que, en general, la gente tiene de ellos.
Por años, los partidos políticos se han encargado de hacer crecer esta mala imagen, preocupándose más por acceder al poder que por acercarse a la gente, cuando debería ser al revés, es decir, ocuparse por elaborar y proponer un proyecto que sea útil para el desarrollo del país, más que por hacer ganar a determinados candidatos.
El problema se profundiza aún más cuando tomamos en cuenta las distintas corrientes que pueden llegar a existir dentro de un mismo partido, lo cual tampoco es bien visto por la ciudadanía y contribuye al crecimiento del hartazgo que hay por la política en general. Esto, porque las corrientes internas, en su búsqueda de más espacios y candidaturas, no sólo descalifican a otros partidos sino también a integrantes de su misma institución.
Y qué decir de otros partidos en los que no hay ni corrientes ni un verdadero proyecto, cuyo único fin ha sido y será posicionar a una persona para hacerlo competir por la Presidencia de la República, utilizando como bandera ese mismo hartazgo que existe por la política entre la sociedad.
Creo que todos los partidos deberían tener como prioridad la elaboración de un verdadero proyecto de nación que ofrecer a la gente antes de salir a pedir su voto. Pero, en la elaboración del mismo, la participación de todos los sectores de la sociedad debe ser lo más importante.
En el caso de mi partido, siempre hemos sido muy claros en el proyecto que queremos para México, consistente en lograr una nación con oportunidades y desarrollo para todos, con disposición al debate y apertura para las propuestas de todos y en el que el respeto a la vida y el cuidado a los recursos naturales sea una constante. Y, créanme, tenemos en nuestra militancia a gente muy valiosa, dispuesta y preparada para encabezar este proyecto que guíe a nuestro país.
Nos encontramos en una situación que no aguanta más mentiras ni promesas por parte de nadie. El diálogo entre las distintas fuerzas políticas y entre éstas con la sociedad es lo que necesita nuestro país para lograr una reconciliación entre sus gobernantes y la gente.
De seguir por este camino, en el que nadie escucha a nadie y todos creen tener la razón, pero sin ofrecer un verdadero proyecto de nación, terminaremos por igualar la triste situación que se vive en otros países, como Venezuela, donde el pensar distinto a los dictadores que se encuentran en el poder te puede costar la libertad o la vida.
Estoy seguro de que ningún mexicano en su sano juicio quiere algo similar para México, pero necesitamos darnos cuenta de que es hora de comenzar a hacer mejor las cosas.
El que por muchos años la clase política mexicana haya hecho todo lo posible por alejarse de la ciudadanía no quiere decir que siempre deba ser igual. Y si algunos quieren seguir por ese camino que lleva al odio y al subdesarrollo (por más apoyo que presuman tener), pues que lo hagan solos. Somos más los que queremos un México mejor.
Reconozcamos que lo que al principio fue un exhorto de la sociedad a sus gobernantes, después se convirtió en un llamado de auxilio que ahora se traduce en una exigencia. Demos, entonces, vuelta a la página y pongámonos a trabajar.
Se viene un año complicado marcado por las elecciones de 2018 y lo que menos necesitará nuestro país es la parálisis por falta de diálogo, entendimiento y voluntad de los partidos políticos. Recordemos que el proyecto de nación es ahora lo más importante.
*Coordinador del GP del PVEM en la Cámara de Diputados
