Equidad de género impostergable

Las mujeres realizan en promedio al menos dos veces y media más trabajo doméstico y de cuidado familiar

Por Daniel Aceves Villagrán*

Con la firma de La Carta de San Francisco en 1945 se dio el primer paso a nivel internacional al reconocer la necesidad de caminar sobre una ruta que permitiera las mismas oportunidades entre mujeres y hombres, a través del ejercicio de derechos humanos fundamentales, reconociendo la dignidad y valor de las personas.

De acuerdo con el Informe Global de la Brecha de Género del Foro Económico Mundial, el avance que se ha tenido a nivel internacional en la materia corresponde a 4% durante los últimos 10 años, reduciendo la brecha que existe entre mujeres y hombres en términos generales, manifestando que tanto en el rubro educativo como en el económico, sanitario e integración en la vida laboral y política, la meta se encuentra claramente definida, sin embargo, el camino no ha sido recorrido a la velocidad que amerita tan importante tema, la metodología de esta investigación durante el periodo de estudio ha proporcionado una base confiable que permite ponerlo en perspectiva, por ejemplo respecto a los salarios, en donde destaca la lentitud del avance en el rubro de oportunidades económicas (participación laboral, salarios, mujeres en puestos clave, etc.), entre mujeres y hombres, si se siguen llevando a cabo las mismas acciones tardaríamos hasta el año 2133 (188 años) en cerrar la brecha entre ambos géneros. México ocupa la posición número 66 de 144 a nivel internacional, teniendo como principal foco de atención lo antes mencionado; una disminución en el ámbito laboral de la participación femenina y, por ende, una evidente desigualdad entre el trabajo desempeñado contra el salario recibido, así como baja injerencia en los asuntos del país.

De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las mujeres siguen trabajando más horas al día que los hombres, no importa si es en la esfera remunerada o no, la misma fuente enuncia que sin importar si es un país con altos o bajos ingresos, las mujeres realizan en promedio al menos dos veces y media más trabajo doméstico y de cuidado familiar; además, en las economías desarrolladas, las mujeres trabajan en promedio 8 horas y 9 minutos en trabajo remunerado y no remunerado, frente a 7 horas y 36 minutos de los hombres.

Respecto a nuestro país, la tasa de participación laboral de las mexicanas apenas asciende a 42.2% y, si le sumamos que las mujeres en países adscritos a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), perciben menos de 16% de salario con respecto a sus pares masculinos; así, encontramos que aunque en términos jurídicos las mujeres y los hombres gozan de derechos iguales, su acceso efectivo es diametralmente opuesto, por tal motivo es menester comprender que todos y cada uno de nosotros debemos adoptar un papel activo en la construcción de una sociedad más justa, equitativa y próspera, que coadyuve al fortalecimiento de las capacidades de las personas, mediante la consolidación de la transversalización de la perspectiva de género en las políticas públicas; considerando que las mujeres en México, en número, son la mayoría de una población nacional de poco más de 119 millones de personas, más de 61 millones son mujeres y más de 58 millones son hombres, siendo en promedio 94 hombres por cada 100 mujeres, con una esperanza de vida de 77.14 años en promedio; destaca, la población del país inscrita en el padrón electoral por género, evidentemente también son mayoría,  estamos hablando no sólo de cantidad, sino de calidad.

Aprovecho para desearle a la comunidad Excélsior que tenga para el año 2017 salud en su cuerpo, fiebre en su corazón y un horizonte hacia dónde caminar.

                                                              *Analista

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