Trump, política comercial
Si Trump saca a EU del TLCAN, las relaciones comerciales entre México y EU estarían regidas por los compromisos de ambos en la OMC.
Donald Trump, el presidente electo de EU, delineó las ideas sobre la política comercial que desea aplicar, el 8 de agosto en el Detroit Economic Club, y en diferentes intervenciones y entrevistas.
El objetivo principal de ésta sería reducir el déficit comercial de EU, incrementar la producción interna, y obtener un trato justo para los trabajadores. En el fondo estaría diseñada para devolver a EU los empleos perdidos a manos de otros países.
Trump propone: renegociar o retirar a EU del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN); el retiro de EU del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés); la renegociación o el retiro de EU de la Organización Mundial del Comercio (OMC), si esa organización no le permita aplicar aranceles elevados a productos de compañías estadunidenses establecidas en México; y establecer un plan en contra de prácticas de China que considera ilegales.
Un análisis somero de estos postulados nos lleva a encontrar las contradicciones de las políticas expuestas y lo errático de las mismas, en un entorno internacional cada vez más globalizado, interdependiente y complejo.
EU estuvo al origen del Acuerdo General de Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT por sus siglas en inglés), en 1948, organización predecesora de la OMC. Bajo el GATT, ocho rondas de reducciones arancelarias liberalizaron el comercio en buena parte del mundo. La OMC cuenta actualmente con 164 miembros, ha regulado el crecimiento del comercio por décadas, y cuenta con un efectivo mecanismo de solución de diferencias comerciales del cual EU participa activamente. En la OMC, EU tiene compromisos de no incrementar sus aranceles en prácticamente 100% de su tarifa de importación. Si EU se retirara de la OMC, se estaría dando un golpe en la línea de flotación del sistema multilateral de comercio, y el resto de los países estaría libre de incrementar sus aranceles a productos estadunidenses sin ninguna traba legal.
En 1930, EU incrementó sus aranceles con base en la ley Smoot-Hawley. Otros países hicieron lo mismo, provocando una severa crisis mundial. Recientemente, el exsecretario de Comercio Carlos Gutiérrez expresó que las políticas proteccionistas propuestas por Trump llevarían al desastre.
Si Trump saca a EU del TLCAN, algo que puede hacer bajo el Art. 2205 de ese tratado, las relaciones comerciales entre México y EU estarían regidas por los compromisos de ambos en la OMC. En esta organización, los aranceles a la importación comprometidos por EU son, en promedio, de 3.3% en el sector industrial, y 4.8% en el sector agropecuario. En el sector industrial, 47% de los aranceles está a nivel cero, y en el sector agropecuario, 30% está en esa condición. Estos aranceles son los que EU podría aplicar legalmente a México, de salirse del TLCAN. A ningún país le conviene abandonar el tratado ni iniciar una guerra comercial de consecuencias impredecibles. La embajadora de EU declaró en entrevista que descarta que el TLCAN corra peligro. Quisiera creerle a la embajadora.
La aprobación del TPP se convirtió en un tema de la campaña presidencial. Los dos candidatos expresaron estar en contra. No obstante, la administración de Obama inició el 12 de agosto el procedimiento para presentarlo al Congreso, esperando que éste se apruebe antes de fin de año. Veremos si Obama sigue con esta posición.
Respecto a China, sólo debe recordarse que desde 2001 es miembro de la OMC, con los derechos y obligaciones que ello implica, sin olvidar que este país se ha convertido en principal exportador mundial.
Trump propone aplicar medidas legales a China por el uso de subsidios prohibidos. Sólo confrontando esos subsidios, con la normativa de OMC podrá EU determinar contramedidas legales. Cómo lo hará Trump si desea sacar a EU de esta organización?
*El autor se desempeña como director de Área en la Dirección General para América del Norte de la Subsecretaría de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía. Ninguna de las opiniones aquí vertidas compromete en ningún modo a la Secretaría
de Economía, ni a alguna otra área del gobierno federal..
