Los placeres cotidianos

El Museo del Juguete Antiguo no sólo preserva juguetes, sino también recuerdos y anécdotas muy emocionantes.

RINCONES OCULTOS DE LA CDMX

La capirucha, con su vibrante historia y su cultura, es un lugar donde siempre hay algo nuevo por descubrir. Más allá de sus atracciones más famosas, existen rincones ocultos que guardan historias fascinantes y experiencias únicas. En esta ocasión, vamos a explorar algunos lugares poco conocidos que permiten ver la ciudad desde una mirada diferente y enriquecer nuestro conocimiento sobre su diversidad cultural. Empezamos…

Ubicada en el Bosque de Chapultepec, la Casa del Lago es un espacio que ofrece desde exposiciones hasta conciertos y talleres. Este recinto histórico ha sido testigo de innumerables eventos culturales y sigue siendo un punto de encuentro para los amantes del arte. Un dato curioso es que en sus primeros años, la Casa del Lago fue una casa de descanso para la aristocracia mexicana.

Escondido en la colonia Doctores, el Museo del Juguete Antiguo alberga una impresionante colección de juguetes que datan de diferentes épocas. Muñecas de un par de siglos de antigüedad, los primeros trenes eléctricos, un viaje nostálgico a la infancia de generaciones pasadas. Fundado por el arquitecto Roberto Shimizu, el museo no sólo preserva juguetes, sino también recuerdos y anécdotas muy emocionantes.

La Biblioteca Central de la UNAM es famosa por sus murales, obra del renombrado artista Juan O’Gorman. Estos murales representan la historia de México y son un testimonio del talento artístico y la visión social del autor. Ubicados en el corazón del campus de Ciudad Universitaria son una parada obligatoria, maravillosos para entender la identidad y el espíritu mexicano.

En el bullicioso barrio de la Roma se encuentra La Pulquería Los Insurgentes, un lugar donde se puede degustar el tradicional pulque, una de las pocas bebidas fermentadas de origen prehispánico. Aquí se combina tradición y modernidad, encontramos una amplia variedad de sabores de pulque en un ambiente acogedor y lleno de historia. Visitar esta pulquería es una manera auténtica y deliciosa de conectar con el México más divertido.

El Parque Hundido, oficialmente conocido como Parque Luis G. Urbina, es un oasis verde en medio de la ciudad. Con su reloj floral y esculturas de civilizaciones prehispánicas, este parque ofrece un espacio tranquilo para relajarse y disfrutar de la naturaleza. La Unagi y yo lo recorremos muy seguido como parte de nuestras rutinas de ejercicio.

Conocido como el mercado de lo esotérico, el Mercado de Sonora es un lugar donde se puede encontrar desde hierbas medicinales hasta artículos de santería y brujería. Ubicado en la colonia Merced Balbuena, es un reflejo de la diversidad y el sincretismo religioso de México. Vale la pena explorar sus coloridos pasillos y descubrir productos únicos y curiosos.

El Museo de la Medicina Mexicana, en pleno Centro Histórico, ofrece una visión fascinante de la historia de la medicina en el país. Con exhibiciones que van desde instrumentos quirúrgicos antiguos hasta documentos, este museo es un tesoro educativo que muestra la evolución de la medicina en México. Lugar ideal para los interesados en la ciencia y la historia médica.

Ubicado también en el centro, el Mercado Abelardo L. Rodríguez no sólo es un lugar para encontrar productos frescos y artesanales, sino también un museo viviente de arte. Sus muros están adornados con impresionantes murales realizados por discípulos de Diego Rivera, incluyendo a Isamu Noguchi y Marion Greenwood. Estos murales retratan escenas de la vida cotidiana y las luchas sociales, y son un testimonio del movimiento muralista mexicano.

Estos lugares ocultos de la Ciudad de México enriquecen y conectan con la historia y la cultura de una manera más profunda. Es domingo, después de cumplir con mi deber cívico me pondré a leer El pacto del Agua de Abraham Verghese, muy recomendado por mi novia, promete ser una joya imperdible. Bonito día.

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