Como la vida misma
La historia gira entre el mundo de las editoriales y los amantes de los libros, coleccionistas, museos, bibliógrafos y entre ellos el sórdido mercado de las copias y los libros falsos.
ELVIS, LAS HORAS NEGRAS Y EL TAX FREE DE LOS LADRONES
Suena bien decir que ayer me llevaron al cine, además es verdad. La Unagi y un servidor nos fuimos a ver Elvis; la película no defrauda. Con un impecable lenguaje cinematográfico y una millonaria producción, Warner Bros Pictures nos presenta su apuesta a los Premio Oscar de este año y nos narra la evolución de uno de los más grandes fenómenos de la música de todos los tiempos y su más absoluta falta de equilibrio emocional y vital. La película desgrana el desperdicio de una vida, que bien podría considerarse llena de amor y éxitos, con un protagonista que resuma talento y, sin embargo, su inmadurez lo lleva a moverse dentro de una vorágine que ni siquiera es totalmente atribuible a la enfermedad ni tampoco a la ambición o la obsesión por el dinero.
Baz Luhrmann le saca partido a la impecable actuación de Tom Hanks, la veteranía es un grado y el maduro actor nos regala una de sus mejores interpretaciones. Destaca también el guapísimo Austin Butler, que hace un Elvis creíble y cercano.
Con el pretexto de hacernos sentir la mirada de su extraño representante; desde esa perspectiva, navegamos 20 años de la vida del cantante en medio del drama familiar, del amor central, la imparable subida y la crisis existencial que lo lleva a hundirse en el fracaso y la tragedia. Mi abuela, que era muy pragmática, lo resumiría diciendo: “Lo tienen todo y, aun así, no se conforman con nada”.
Puestos a hablar de entretenimiento, quiero contarles de mi libro favorito de este verano, lo devoré con total fruición: El libro negro de las horas, de la escritora Eva García Sáenz de Urturi. La alavesa rescata a uno de sus protagonistas habituales, al inspector Unai López de Ayala y, aunque ya jubilado, el cariz del delito que se persigue lo trae de vuelta a escena en un thriller apasionante que empieza con el desconcertante secuestro de una persona muerta hace 40 años. La historia gira entre el mundo de las editoriales y los amantes de los libros, coleccionistas, museos, bibliógrafos y entre ellos el sórdido mercado de las copias y los libros falsos. Un negocio oscuro que mueve millones de euros y todo cocinándose en rededor de un fascinante libro negro que, en la antigüedad, se usaba para halagar a una gran señora y pedirle matrimonio. Verdaderas joyas que hoy provocan por sí mismas un tráfico ilegal que lleva a los protagonistas y al lector a vivir una historia realmente entretenida.
Pero no todo fue dulce en el verano. Regresando de España en estas vacaciones, como todos los turistas, traté de aprovechar la devolución de IVA que ofrecen los comercios como una promoción para incrementar las compras de los extranjeros. Desde el Corte Inglés a la mayoría de las pequeñas tiendas te ofrecen esta ventaja, que representa entre un 10 y hasta un 20% de devolución sobre tus compras. Unos euritos que no vienen mal y que te incentivan a volver. Todo va bien hasta que llegas al aeropuerto de Madrid, una vez pasado el trámite sencillo y rápido con la Guardia Civil, incluso con las modernas máquinas DIVA, te diriges con tus papeles sellados a cobrar a un mostrador de Global Exchange. Aquí entra el trato mafioso y sucio, los encargados, que pertenecen a una empresa que se llama Global Blue, te escamotean los euros para ofrecerte moneda de tu país y ahí aplican comisiones de hasta 30 por ciento. Esto es un robo y el gobierno de España debe tomar cartas en este asunto, ya que daña la imagen del país. En medio de regateos de la más baja estofa se puede negociar el monto de la comisión y el tipo de moneda en que te devolverán tu dinero. Un espectáculo bochornoso en la sala de embarque del flamante aeropuerto de Barajas. Esto me lleva a pensar en la vieja frase de mi cuñado: “También en San Juan hace aire”.
