Un atentado más para García Harfuch

• Hombre de formación recia, frío en su temple y empático con sus colaboradores.

Sin balas, pero sí con hipótesis de algunos medios de comunicación, se atenta contra el prestigio del secretario de Seguridad Ciudadana, asegurando saber más de lo que saben los responsables de la investigación sobre la verdad histórica del caso Ayotzinapa.

La pregunta es ¿quién está empeñado en enrarecer las funciones de quien ha dado y está dando resultados frente al crimen organizado en sus diferentes cargos? Hombre de formación recia, frío en su temple y empático con sus colaboradores. Especialista en seguridad con una amplia formación académica y práctica en instituciones, como la DEA, la Universidad de Harvard y del FBI National Academy, programa en EU, dirigido a policías extranjeros en el activo que desean mejorar su especialidad en su campo, elevando estándares de calidad en manejo de contingencias de riesgo, manejo de armamento disuasivo y de defensa, desempeño bajo presión y formación en derechos humanos entre otros, además de un sofisticado entrenamiento para la cooperación de fuerzas del orden en todo el mundo.

Pocas veces vemos perfiles como el de García Harfuch en cargos que así lo demandan, han sido más sus logros que la serie de señalamientos hechos al actual titular de la SSC de la CDMX. Dos veces condecorado por la extinta PF, por su participación en operativos exitosos de gran relevancia. No en vano ha sido víctima del peor atentado contra un jefe de policía en la historia contemporánea de la ciudad capitalina. La captura de importantes líderes de diversos grupos criminales, como La Unión de Tepito que surge en el barrio más popular de la CDMX, vinculados a cárteles como CJNG y a quienes se les atribuye el atentado del que fue víctima el pasado junio, le han dado a Harfuch la autoridad de la que hoy goza al frente de la SSC en el gobierno de Sheinbaum. Su experiencia la adquiere de los diferentes cargos que dentro de la PF ha presidido, desde jefe de departamento hasta titular de la Agencia de Investigación Criminal. Fue nombrado coordinador de la policía de Guerrero coincidiendo en el cargo la noche del 26 de septiembre del 2014 y que lo hace, según estos medios, cómplice de la lamentable desaparición de 43 estudiantes en Ayotzinapa.

Lo que no se menciona es que no era su función ni mantener el orden público de Iguala, ni mucho menos actuar en el enfrentamiento entre los estudiantes y la fuerzas municipales, perfectamente identificadas y documentadas por testigos en la investigación del GIEI, así como de estudiantes que aseguran haber identificado las patrullas y, por el uniforme, a los policías municipales. Haber sido comisionado como jefe de la policía estatal no lo hace responsable de eventos de inseguridad en las localidades. Lo cierto es que atentar contra la confianza puesta en este servidor público al que la misma jefa de Gobierno ha llamado como “El mejor policía de México” es también atentar contra el fortalecimiento en el combate contra el narcotráfico que hasta el día de hoy García Harfuch está logrando, y debilitar la actuales investigaciones de las que el joven secretario es responsable.

Extenso y retórico fue el informe del caso Ayotzinapa emitido por Alejandro Encinas en la reunión que sostuvieron con padres de los desaparecidos con el Presidente en Palacio Nacional, en su descripción de los hechos, nada de lo que esa noche sucedió fue nuevo y se reflejó en el rostro de los padres y familiares al salir de la reunión, probablemente esperaban escuchar una nueva versión histórica

 

 DE IMAGINARIA

Inédito que la Sedena ponga a disposición del MP a todo un batallón como lo ha hecho con el 27 de Infantería en Iguala, mostrando con ello su total colaboración en la investigación y con la firme convicción de que tampoco era función del Ejército actuar junto con la policía municipal para someter a los disidentes.

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