La nominación de Jay Clayton, exfiscal federal del Distrito Sur de Nueva York, como posible director general de Seguridad Nacional de EU, es una señal de que Washington ha decidido endurecer su estrategia contra los cárteles mexicanos. Conocedor del caso Rubén Rocha Moya, el exfiscal podrá hacer uso de agencias como la DEA, la CIA y el FBI para cerrar, por las buenas o por las malas, este asunto.
Pocos saben que EU cuenta con una herramienta legal de largo alcance, la Sección 702 de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA), misma que permite, mediante alta tecnología, recopilar información sobre objetivos extranjeros vinculados a terrorismo y armas de destrucción masiva.
El nombramiento de Clayton ha generado una gran preocupación en el gobierno, pero sobre todo en la 4T, no sólo porque se incrementarán las investigaciones al gobernador con licencia, del cual, por cierto, nada se sabe, lo mismo que del senador Enrique Inzunza, sino porque también serán monitoreados otros políticos, presuntamente ligados al crimen organizado. Mediante la Sección 702, las agencias podrán seguir de cerca todos sus movimientos, interceptar llamadas, conversaciones en redes sociales y mensajes, no sólo en México, sino en cualquier parte del mundo.
Trump ha sido tajante y no está dispuesto a moderar su discurso, por el contrario, lo ha endurecido. En la reunión del G7 declaró, ante representantes de los países más ricos del mundo, que México ha perdido el control de su territorio por la influencia de los cárteles del narcotráfico y, a su juicio, el gobierno de Sheinbaum no tiene la capacidad para garantizar seguridad, gobernabilidad ni control territorial y eso es una amenaza para EU, por lo que amagó con atacar a los cárteles por tierra, aun dentro de nuestro territorio. Sus comentarios sonaron ya como una justificación a sus posibles acciones intervencionistas, como pasó con Venezuela y no pueden considerarse un episodio aislado. La semana pasada fue bombardeado en suelo venezolano, el líder del Tren de Aragua, Héctor Guerrero Flores, El Niño Guerrero. Terrance Cole, administrador de la DEA, dijo que la muerte del narcotraficante es un recordatorio de que los líderes criminales no pueden escapar de la justicia. A ello se suma el mensaje de Sara Carter, la llamada “zarina antidrogas”, quien aseguró que Washington mantiene la mira sobre funcionarios de Sinaloa. Su advertencia fue directa: Trump acostumbra cumplir lo que promete y quienes se nieguen a cooperar enfrentarán consecuencias. “Vamos a ir por ti, si no cooperas con nosotros, te vamos a atacar y te vas a arrepentir. Entonces ¿Quieres cooperar? Sí o no”, sentenció.
La presión política hacia Sheinbaum va en aumento gracias a la carta de López Obrador que amaga con una más, son cosas intolerables, como lo es también la inoperancia de asesores y secretarios de gabinete entre ellos Gobernación, RE y Economía.
* La zarina Sara Carter destacó la cooperación de México en el combate al narcotráfico y citó como ejemplo la operación contra El Mencho. Según afirmó, se realizó con información de inteligencia estadunidense y el apoyo de la GN, las Fuerzas Especiales del Ejército mexicano y la colaboración del general Ricardo Trevilla. “Nosotros dijimos, mira, aquí tienes la información, ve por él, y así fue”. Sin embargo, el secretario de la Defensa no actuó bajo órdenes de Washington. El propio Trevilla explicó que se trató de un intercambio de información entre ambos gobiernos, apoyado en las capacidades de inteligencia militar con las que ya contaba el Ejército mexicano.
* Como lo adelanté en este espacio. El secretario de la Defensa, general Ricardo Trevilla, dejó claro que el Gral. retirado Gerardo Mérida no recibió ninguna orden para entregarse en EU, además de que ya no tiene ningún vínculo con la institución.
* La Fiscalía de Tabasco pide 154 años de prisión para Hernán Bermúdez por presuntos delitos de secuestro agravado, extorsión y asociación delictuosa agravada. ¿Y para Adán Augusto López, su exjefe?
DE IMAGINARIA
Uno de los momentos más emotivos de la inauguración del Mundial tuvo como protagonistas a 400 cadetes del H. Colegio Militar. Con impecable marcialidad y portando sus uniformes de Gran Gala, participaron en el despliegue de las banderas del partido inaugural de México y Sudáfrica.
