El Cuauhtémoc embajador de México en el mundo
El Buque Escuela Cuauhtémoc, Caballero de los Mares, de la Armada de México ha sido durante más de 40 años un embajador de buena voluntad que ondea la bandera nacional con orgullo en cada puerto que visita. Pero el 17 de mayo, en Nueva York, la imagen de este ...

Miguel Ángel Godínez García
Alto mando
El Buque Escuela Cuauhtémoc, Caballero de los Mares, de la Armada de México ha sido durante más de 40 años un embajador de buena voluntad que ondea la bandera nacional con orgullo en cada puerto que visita. Pero el 17 de mayo, en Nueva York, la imagen de este emblemático velero se vio sacudida por un trágico accidente, donde dos cadetes perdieron la vida.
Las primeras versiones indican que, debido a protocolos portuarios internacionales, no era el capitán mexicano del navío quien dirigía la operación, sino un piloto del puerto de Nueva York, designado para asistir en la salida. También se sabe que le asistía un remolque local.
Las autoridades portuarias dicen que recibieron hasta tres llamados de emergencia solicitando apoyo adicional de otros dos remolcadores. Incluso se emitió un mensaje de alta frecuencia pidiendo asistencia inmediata en el área del puente. Todo fue inútil: el impacto fue inevitable. Se ha mencionado, incluso una posible falla mecánica en los motores del Cuauhtémoc, aunque esto deberá confirmarse con la investigación técnica que ya está en curso. Habrá que esperar. No obstante, el secretario de Marina, almirante Raymundo Morales, debe actuar con transparencia y determinación. La muerte de dos jóvenes cadetes no puede quedar en una anécdota más en el archivo de incidentes navales, porque el Cuauhtémoc no es un barco cualquiera, es una institución y más allá del siniestro, queda la obligación de proteger su legado. El Cuauhtémoc fue construido en los astilleros de Celaya, en Bilbao, España, y entregado a México en 1982. Desde entonces ha formado generaciones de marinos y ha recorrido los océanos del mundo, visitando más de 200 puertos en más de 60 países.
PRECISIÓN QUIRÚRGICa
El asesinato de Ximena Guzmán y José Muñoz —colaboradores de absoluta confianza de Clara Brugada— no fue un hecho aislado. Fue un golpe planeado con frialdad, ejecutado con precisión táctica. Se efectuó en el mismo momento en que los mandos de seguridad estaban reunidos en Palacio Nacional. Fue notable el gesto de preocupación de Omar García Harfuch cuando toma el celular y recibe la llamada. De inmediato le da parte al secretario de Defensa y éste le autoriza a comunicarle a la presidenta Claudia Sheinbaum.
Las primeras pesquisas apuntan a que el sicario no actuó solo. Fue parte de una célula que invirtió tiempo, recursos y logística para materializar el crimen. Al menos cuatro personas participaron, desde el tirador hasta quienes facilitaron su escape. Días antes, alguien vigiló el punto exacto donde se daría el ataque. Las víctimas fueron esperadas. El momento, calculado. La cámara del C5, convenientemente inactiva.
Todo apunta a una ejecución quirúrgica con implicaciones que van más allá del hecho violento en sí. Hasta ahora, no hay una hipótesis clara sobre el móvil ni sobre los autores intelectuales, pero existen varios enemigos visibles: el Cártel Inmobiliario, la Unión Tepito, el CJNG, incluso el de Sinaloa, tampoco se descartan cobros ilegales. También, están bajo sospecha grupos dentro de la propia SSC, donde hay elementos infiltrados o enfrentados que pueden estar detrás de vendettas, filtraciones y ejecuciones.
Conociendo a García Harfuch y a Pablo Vázquez, es imposible que no estén profundamente preocupados por el mensaje que se envía: que ya no hay seguridad ni siquiera para los funcionarios más cercanos al poder, aunque en esta ocasión se escogieron blancos vulnerables y no a algún miembro del gabinete de Brugada.
El discurso oficial de la 4T sigue hablando de “pobreza franciscana” y “austeridad republicana”. Esa ridícula narrativa ha derivado en una política de desprotección total: funcionarios sin escoltas, autos oficiales sin blindaje, recursos parados “por principios morales”. Mientras tanto, los criminales tienen rifles de alto poder, inteligencia operativa y, evidentemente, información interna. Lo más absurdo: hay vehículos blindados arrumbados, en los patios de la SSC. ¿Cuántas vidas más se van a perder por esta falsa austeridad?
DE IMAGINARIA
Mis más sinceras condolencias a los familiares de los cadetes América Yamilet y Adal Jahir, fallecidos en el lamentable accidente del Buque Escuela Cuauhtémoc.