¡Bájenle!, ¡bájenle!

Decepciona el mensaje del Presidente al crimen organizado, es evidente que la pandemia está sacando a la luz lo que hemos dicho y escrito en todas las formas posibles, no existe estrategia alguna en materia de seguridad nacional. Las estrategias del Estado han sido sólo ...

Decepciona el mensaje del Presidente al crimen organizado, es evidente que la pandemia está sacando a la luz lo que hemos dicho y escrito en todas las formas posibles, no existe estrategia alguna en materia de seguridad nacional.

Las estrategias del Estado han sido sólo ocurrencias, “acusarlos con sus mamacitas”, “abrazos y no balazos” “amor y paz” y ahora este último que sólo muestra un grito desesperado del jefe de Estado: “bájenle, sí; bájenle”. El nivel de la 4T que tiene en este rubro es insultante, desafiante y peligroso. Indigna que quien protege al pueblo tenga la esperanza puesta en el confinamiento para bajar índices de violencia cuando, por el contrario, han ido al alza en estos últimos días, sin contar con los que se avecina con más delincuentes en las calles por la apresurada Ley de Amnistía que Morena aprobó, nuevamente la estrategia puesta en todo menos en lo debido.

Las organizaciones criminales encuentran el espacio justo para empatizar con la población, se dejan ver sin tapujos entregando despensas en donde el Estado no está. Marcan sus cajas con el nombre de cada cártel para que sepan con quién y a quién alinearse, cuando el primer alineado es el gobierno si recordamos la visita presidencial a la madre de El Chapo en los mismos territorios en donde hoy se reparte la ayuda.

Ningún mexicano desea tener un mandatario que ni siquiera es tibio, lo es sumiso o sometido. Se indigna cuando se le critica o se le señalan sus torpes políticas, señala y arremete contra medios formales que exigen cordura a su gestión en lugar de arremeter contra los cárteles. México espera escuchar de su Presidente un mensaje de estadista que advierta combatir el cinismo y desafío con todo el peso del Estado, Ejército mexicano, Armada de México y Guardia Nacional, que todas las instituciones policiacas están para evitar el acercamiento de delincuentes a la población.

En otros tiempos estaríamos viendo al Ejército en operativos disuasivos en las calles, primero para garantizar el aislamiento y de paso persuadir al crimen organizado, en su lugar sólo vemos a un exvocero de escritorio que sigue ostentando con vergüenza el puesto de secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, a una Olguita Cordero que ya nadie sabe qué ostenta, y las FA siendo su única institución con líderes capaces de actuar frente a cualquier dadivoso cártel, en espera de recibir órdenes para contener y persuadir con toda su infraestructura la anhelada paz que prometió hasta el cansancio la 4T.

Me pregunto si aún esta transformación sigue en pie en su desaguisado proyecto. La 4T nació muerta y confirmamos que lo está. El desplome del petróleo, la baja en las remesas, que son un ingreso vital para el país, la pandemia que nos llevará a escenarios desconocidos, pero catastróficos no lo permitirá.

Estos últimos e impredecibles acontecimientos se suman a las decisiones de un solo hombre que ya había ocasionado ahuyentar toda inversión, destinando recursos donde no debe y de paso, a pesar del COVID-19, meterle dinero a Pemex.

Es claro que su fantasía de transformar a México quedó en un sueño, porque a su proyecto le faltó proyección, conciliación, conocimiento y experiencia, pero, sobre todo, humildad para reconocer que un país se construye con todos, sobre todo con aquellos que producen en el país riqueza y empleo. La necedad del Presidente en este escenario de seguir con sus megaproyectos que seguramente quedarán inconclusos por más esfuerzo que ponga, dejará a nuestro país un gran tiradero de dinero, ambiental y económico.

DE IMAGINARIA

Mientras el secretario de Salud advierte que el confinamiento podría durar más tiempo, el secretario de Educación asegura regresar a clases el día 1º de junio.

Temas:

    X