“Sí” a la paz en Colombia

El presidente Peña Nieto será testigo, junto con varios líderes internacionales, de la Firma del Acuerdo Final entre el gobierno colombiano y las FARC-EP.

Por Claudia Ruiz Massieu*

América Latina atestigua el ocaso de uno de sus conflictos más longevos y violentos. Este lunes, en la ciudad de Cartagena de Indias, Colombia pone punto final a uno de los episodios más tristes de su historia y abre un nuevo capítulo en la construcción de un futuro, en el que la reconciliación nacional será la brújula que guíe el destino de esta nación hermana.

El Gobierno de México reconoce el gran esfuerzo y voluntad depositados por todos los colombianos en este proceso, viendo a un pueblo decidido a terminar con décadas de violencia, durante las cuales han perdido la vida más de 250 mil personas y casi siete millones se han visto en la necesidad de desplazarse de sus lugares de origen. También reconocemos el papel de los países garantes y acompañantes a lo largo de este periodo de diálogo y búsqueda de acuerdos.

Bajo este ambiente de buena voluntad y esperanza, el presidente Enrique Peña Nieto asiste, junto con varios líderes internacionales, a la Firma del Acuerdo Final entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército Popular (FARC-EP). Esta ceremonia sellará de manera formal las negociaciones que se extendieron por casi seis años entre las partes, dejando al pueblo colombiano la decisión de refrendar este acuerdo el próximo 2 de octubre a través de un plebiscito.

Iniciar el camino de la reconciliación no será algo sencillo ni instantáneo, pero hoy los colombianos tienen la oportunidad de prevenir futuras víctimas de guerra y finalizar este conflicto que ha atravesado con profundo dolor su historia a lo largo de los últimos 52 años.

Es ante esta posibilidad de desterrar la violencia del pasado, que en toda Colombia resuena el grito de “la guerra ha terminado”. La comunidad internacional ha ayudado a amplificar su eco por el mundo, pues la paz en Colombia debe percibirse como un triunfo de toda la humanidad, ya que ésta contribuye al anhelo histórico, consagrado en el artículo primero de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas, de alcanzar la paz y seguridad internacionales. Es por ello que la comunidad internacional acompañará y apoyará con absoluta determinación la etapa de posconflicto con el propósito de fortalecer la democracia colombiana en un clima de paz y estabilidad.

México, como actor con responsabilidad global, amigo y socio estratégico de Colombia, refrenda su propósito de participar activamente en esta etapa del posconflicto, orientada al cumplimiento de los acuerdos conseguidos y la consolidación de la paz.

En primer término, México forma parte de la Misión Política Especial de la ONU, ente que liderará el mecanismo tripartito encargado de verificar y monitorear el cese al fuego y hostilidades bilaterales, así como la entrega de armas por parte de las FARC, de acuerdo al cronograma establecido.

En segundo, contribuiremos con un millón de dólares a la Iniciativa Global para el Desminado de Colombia, liderada por los gobiernos de Estados Unidos y Noruega, cuyo objetivo es desminar las regiones afectadas, en un plazo de cinco años, e impulsar su desarrollo y prosperidad.

Por último, fortaleceremos nuestros programas de cooperación y compartiremos experiencias exitosas, orientadas a promover el desarrollo de regiones que fueron afectadas por el conflicto y apoyaremos la reinserción social de los guerrilleros desmovilizados.

Como país latinoamericano y nación hermana, México celebra la proximidad de la paz, a la vez que reitera su compromiso con el pueblo colombiano. Llegó la hora de abrazar la reconciliación nacional y decir con plena convicción “Sí” a la paz en Colombia.

*Secretaria de Relaciones Exteriores de México

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