Un año de definiciones para la ONU

Por Claudia Ruiz Massieu* Como cada año, en septiembre, jefas y jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo se dan cita en la sede de la Organización de las Naciones Unidas ONU, en Nueva York, para debatir los desafíos globales más apremiantes y plantear ...

Por Claudia Ruiz Massieu*

Como cada año, en septiembre, jefas y jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo se dan cita en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en Nueva York, para debatir los desafíos globales más apremiantes y plantear soluciones para enfrentarlos de manera conjunta, como comunidad internacional.

Este año, el tema central de las deliberaciones resulta de particular importancia para los intereses de México y de nuestras comunidades en el exterior: los derechos de los migrantes y de los refugiados.

Por un lado, el paradigma de los flujos migratorios está cambiando, de modo que México ya no sólo es un país de origen y tránsito, sino cada vez más uno de destino y retorno de migrantes. Por el otro lado, México tiene también una larga tradición de asilo, conocida y reconocida internacionalmente.

Por estas razones, la voz de nuestro país tendrá un peso específico en los debates de esta semana. Baste decir que, a nivel global, en 2016 hemos sido testigos del movimiento de refugiados y desplazados más grande desde la Segunda Guerra Mundial. Esta situación obedece, en buena medida, a la guerra en Siria y su impacto regional, pero también a la naturaleza prolongada de los conflictos armados en otras regiones del mundo.

Con este desafío en mente, en el marco de la Asamblea General de la ONU, se desarrollará la Cumbre de Líderes sobre Refugiados, convocada por el presidente Barack Obama, y coauspiciada por el presidente Enrique Peña Nieto, junto con otros cinco líderes mundiales. El objetivo de este encuentro es reunir contribuciones de la comunidad internacional en apoyo a los refugiados del mundo, para que tengan mejores condiciones de recibimiento ahí donde han llegado a hacer una nueva vida, pero sobre todo para atender las causas de fondo que los obligaron a huir de sus países.

El presidente Peña Nieto también participará en la Cumbre para Atender Grandes Movimientos de Refugiados y Migrantes, donde jefas y jefes de Estado acordarán, por primera vez en la ONU, los principios rectores para garantizar los derechos de los migrantes y los refugiados. Asimismo, se reconocerán sus importantes aportaciones al desarrollo de los países de destino y de origen, una reivindicación que México ha estado promoviendo vigorosamente en los foros multilaterales. En ese contexto, este año darán inicio también las negociaciones hacia un Pacto Mundial para la Migración Segura, Regular y Ordenada.

Para México, ésta será una oportunidad invaluable de reafirmar y sumar aliados, a nivel internacional, en el reconocimiento al valor de los migrantes y la riqueza de sus aportaciones, así como para oponerse con firmeza a los discursos intolerantes, desinformados y xenófobos que buscan expulsar, dividir y erigir barreras.

El 71 periodo de sesiones de la ONU coincide también con un momento en que el multilateralismo, como instrumento efectivo para transformar y mejorar la vida de las personas, goza de gran legitimidad y nueva vitalidad tras la adopción, en 2015, de los dos acuerdos internacionales más trascendentes y ambiciosos en décadas: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París sobre cambio climático.

Este año, la tarea es aprovechar el buen momento que vive el multilateralismo, para pasar de los diagnósticos y los consensos a la acción y la instrumentación de estos grandes acuerdos, mediante la puesta en marcha de los mecanismos de aplicación y medición de la Agenda 2030, así como con la entrada en vigor del Acuerdo de París, que México ratificará el 21 de septiembre.

Finalmente, este año cobra singular importancia porque la ONU elegirá una nueva o nuevo secretario general. El proceso de elección se basa en una recomendación que el Consejo de Seguridad hace a la Asamblea General. Sin embargo, en esta ocasión la Asamblea ha decidido involucrarse más activamente en la designación, afirmando que la experiencia, competencia, integridad y, sobre todo, la igualdad de género deberán ser tomados en cuenta como criterio para definir al secretario general. En este sentido, bien podríamos estar en la antesala de ver a la primera mujer al frente de la ONU. En todo caso, lo cierto es que vemos avances alentadores y nuevos bríos al interior de esta organización.

México es un ferviente promotor del multilateralismo, tanto porque así lo dictan nuestros principios, como porque reconocemos en él la mejor forma de defender y avanzar nuestros intereses en el plano internacional. La política exterior con visión social que promueve el presidente Enrique Peña Nieto tiene como premisa que todos nuestros esfuerzos redunden en beneficios tangibles y resultados concretos en favor de los mexicanos, dentro y fuera de nuestras fronteras.

Por esta razón, sumando la voz de México con la de nuestros aliados internacionales, seremos cada vez más fuertes para incidir en el diseño e implementación de las decisiones y temas que le importan al mundo y a nuestro país, como la prevención de conflictos y la consolidación de la paz, el desarme, la igualdad de género, el cambio climático, el problema mundial de las drogas o la instrumentación efectiva de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible.

Lo haremos porque el mundo espera mucho de México, y porque México tiene mucho que ofrecer al mundo.

*Secretaria de Relaciones Exteriores de México

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