Celina: el poder, el amor, la caída

Celina Oseguera era una mujer poderosa. Muy poderosa. Demasiado para resistir las tentaciones mundanas del poder. De ella dependían las cárceles del DF. Y desde julio de 2014, las prisiones federales. Vidas, voluntades y destinos en sus manos. Influencias. Dinero. ...

Celina Oseguera era una mujer poderosa. Muy poderosa. Demasiado para resistir las tentaciones mundanas del poder. De ella dependían las cárceles del DF. Y desde julio de 2014, las prisiones federales. Vidas, voluntades y destinos en sus manos. Influencias. Dinero. Amores.

Desde el pasado 9 de septiembre se anticipó su caída, su derrumbe.

Celina Oseguera Parra, en la mira por la fuga de El Chapo”, adelantaba el periodista David Casco en el Diario Basta! A doble página se narraban las formas y desventuras de Celina, bajo un preludio inescapable como el propio destino: “Las pesquisas de la PGR tienen en la mira a una funcionaria: Celina Oseguera”.

Oseguera ya había sido cesada como coordinadora general de los Centros Federales de Readaptación Social del país, cargo que recibió del secretario de Gobernación en julio de 2014.

Sólo nueve días después de que Casco publicó que Celina Oseguera ya era investigada, fue detenida, el viernes 18 de septiembre, por agentes federales. El cargo: haber facilitado la fuga de El Chapo Guzmán. Ella y otros 11 funcionarios. Pero había más.

El jueves 10 de septiembre, David Casco –también a doble plana– nos daba un texto titulado Historia de Complicidades, en el cual, mediante investigación periodística, detallaba: “Desde principios de 2011, las autoridades de Estados Unidos detectaron que Celina Oseguera Parra, cuando fungía como subsecretaria del Sistema Penitenciario del DF –en la administración de Marcelo Ebrard–, adquirió dos propiedades en Miami, Florida, a través de su pareja sentimental, Fidel Alonso Ceballos, quien en ese entonces era director ejecutivo de Seguridad Penitenciaria, es decir, el encargado de la seguridad de las cárceles capitalinas”.

Dentro de este trabajo periodístico se publican las fotografías de las casas del novio de Celina y que están a nombre, de acuerdo con David Casco, de Alonso Ceballos.

Una propiedad ubicada en 2449 SW 102 ST, con valor de 249 mil 549 dólares. Cuenta con tres recámaras, dos baños, y su área construida es de 266 metros cuadrados sobre un terreno total de 710 metros cuadrados.

La segunda, en 10410 SW de la Calle 24, con un costo de 165 mil 896 dólares. Tiene también tres recámaras y dos baños, construida en área de 147 metros cuadrados sobre un terreno de 492 metros cuadrados.

“Ninguna de estas propiedades fue reportada ni en la declaración patrimonial de Celina Oseguera ni en la de Fidel Alonso Ceballos”, dice Casco, quien ubicó las propiedades de Alonso mediante una búsqueda en las páginas web gubernamentales de Miami.

¿De dónde salieron los más de 415 mil dólares –alrededor de siete millones de pesos–, con los cuáles se compraron las casas de la pareja de Celina Oseguera?

Es una explicación que Alonso Ceballos –hoy en libertad– debe dar.

Celina Oseguera y la sospecha.

Reunidos en su oficina del GDF estaban Marcelo Ebrard, Isabel Miranda de Wallace y Celina Oseguera, directora del Sistema Penitenciario del DF. Wallace recriminaba los privilegios en prisión de una de las secuestradoras de su hijo: Juana Hilda González Lomelí. (Fragmentos de El Caso Wallace. Edit. Aguilar. Martín Moreno):

Juana Hilda, Marcelo, tiene celular dentro de la cárcel y, hasta dónde sé, está prohibido...

Así es...

Eso no es cierto –intentó corregir Oseguera–. Juana Hilda no tiene celular...

Isabel la desarmó rápidamente: Mira, Celina, en la última audiencia, frente al Juez, a Juana Hilda le sonó su celular, así que no me vengas con que no tiene...

La funcionaria agachó la cabeza.

Vaya paradoja: hoy, Celina Oseguera vive sus días en el mismo lugar que durante tantos años comandó: la cárcel. Tras las rejas, recibe una lección de vida.

                    TW:  _martinmoreno

                        FB / Martin Moreno

Temas: