1. Línea roja. Claudia Sheinbaum fijó un principio que no admite matices tras la detención del alcalde de Tequila, Jalisco: ningún partido puede ser paraguas para delinquir. La Presidenta informó que no hubo omisión ni encubrimiento, pues antes de ser candidato, Diego Rivera no tenía carpetas ni señalamientos formales en fiscalías estatales ni en la FGR. La diferencia, subrayó, está en actuar cuando hay denuncias y pruebas, no en proteger cargos. El caso nació de quejas ciudadanas y de empresarios, incluso recibidas directamente por ella, y derivó en investigación judicial. Quien cruce la línea enfrenta al Estado. Que se aplique a todos los descarriados.
2. Resultados. Michoacán empieza a cambiar de horizonte. La Estrategia Nacional de Seguridad y el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia lograron una reducción de 30% en homicidios dolosos entre octubre y diciembre, el nivel más bajo desde 2016. Claudia Sheinbaum dejó claro que no se trata de operativos relámpago, sino de una política sostenida hasta 2030. Atender causas, aplicar inteligencia y cerrar el paso a la impunidad es lo que aplica. Con Omar García Harfuch al frente de la operación ya van 60 objetivos prioritarios detenidos, incluido el liderazgo criminal de Los Blancos de Troya. Con más control territorial, así se mide la estrategia.
3. Operación quirúrgica. La Operación Sable confirma que la Marina dejó de ser fuerza de retaguardia para convertirse en eje de la seguridad interior. Bajo el mando del almirante Pedro Morales, la Semar desplegó músculo en la CDMX, Edomex, Puebla, Tlaxcala y Morelos, con 768 operativos, más de mil 260 detenidos y aseguramientos clave de armas, vehículos y motocicletas, insumos básicos del delito urbano. No es sólo volumen, es método: con cercos, cateos y control territorial en zonas metropolitanas y corredores de paso donde las policías locales no alcanzan o están rebasadas. Simples consecuencias de la coordinación real.
4. Ruido en casa. Ricardo Monreal puso el dedo en la llaga sin rodeos y dijo que lo que ocurre en Campeche no es un pleito local, sino un desgaste directo para Morena y para la presidenta Claudia Sheinbaum. Que la gobernadora Layda Sansores esté enfrentada con diputados de su propio partido coloca al movimiento en un plano de confrontación innecesaria y exhibe inmadurez política. Monreal llamó a elevar el debate, a buscar acuerdos y a entender que los excesos internos también cobran factura electoral. Su advertencia sobre el fuero no es menor. Sin tolerancia, dijo, no hay política. Y sin orden interno, el movimiento se erosiona solo.
5. Incongruencia. Natalia Suárez del Real quiso apagar el incendio con un tuit, pero el daño ya estaba hecho. La delegada de Bienestar en Puebla reconoció que la difusión de su fiesta con estética de El Gran Gatsby no fue congruente con la austeridad de la 4T, aunque intentó matizarlo como un evento privado pagado por invitados. La directriz de mesura la impusieron ellos mismos y, peor aún, ignora el llamado explícito de Claudia Sheinbaum a la sobriedad republicana. No es un desliz menor para quien administra programas sociales. La forma es fondo, y aquí el fondo quedó expuesto.
