Disminuidos, quebrados, entregados, los principales partidos de oposición —por llamarlos de alguna manera—, el PAN y el PRD, van de la intrascendencia a lo ridículo. Lejanos a los contrapesos de poder que toda democracia necesita, son rebasados, inclusive, por la real politik que los exhibe como gallinas descabezadas que corren hacia ninguna parte.
Ejemplo reciente: que el propio Presidente de la República haya nombrado a un funcionario —más allá de cuestionamientos y sospechas—, para que investigue el entorno presidencial sobre posibles conflictos de interés con casas adquiridas. Esa era una misión obligada que debió haber hecho la oposición mexicana.
Pero no. Panistas y perredistas prefieren hurgarse la nariz en lugar de responder al reclamo nacional e internacional: que se investiguen a fondo posibles conflictos de intereses o tráfico de influencias de quienes nos están gobernando. ¿Para qué asumir posiciones valientes si es más cómodo y redituable el disimulo?
Tanta es la intrascendencia opositora, que hasta el propio Presidente les gana la mano y ordena una investigación a sí mismo bajo las reglas del presidencialismo. Es kafkiano lo que ya ocurre en México.
El PAN de Gustavo Madero prefiere erigirse en juez supremo anti-Super Bowl y lleva a la hoguera a Ernesto Cordero por ver cómo Tom Brady se coloca entre los dedos el cuarto anillo. ¡Qué horror! ¡Cordero en el Súper Domingo! ¡Que lo juzguen y lo castiguen, mientras nos agachamos para ignorar el carnaval de corrupción que se está dando en el país!, fue la consigna panista.
Hagamos escándalo por Cordero, pero cerremos los ojos ante los conflictos de interés y tráficos de influencias, es el mensaje de Madero al panismo.
Crucifiquemos a Margarita Zavala, y ya luego veremos si hay tiempo para investigar los moches panistas y las trácalas de compañeros de partido, es la visión del PAN maderista.
“En los últimos años he visto con dolor cómo los ideales de Gómez Morin se han desdibujado, al grado de que me di a la tarea de denunciar las afiliaciones irregulares que solamente benefician a la actual dirigencia que usted encabeza”, acusó el diputado Jorge Sotomayor en su carta de renuncia al PAN dirigida al líder capitalino, el cuestionado Mauricio Tabe.
¿Para qué retomar los ideales de Gómez Morin si es más sabroso el autoelogio entre spas en Los Cabos?
Ése es el PAN de hoy. Deslavado. Pálido. Desdibujado.
Y en el PRD no desentonan con la intrascendencia.
Los amarillos se despedazan entre cobros de facturas internas y renuncias partidistas, mientras la corrupción oficialista galopa sobre llanuras sin obstáculos.
El PRD de Carlos Navarrete prefiere arrinconar a Marcelo Ebrard y entregar en charola su cabeza al priismo, en lugar de ajustar cuentas —primero— con una Comisión de la Verdad sobre los presuntos conflictos de interés presidenciales. ¡Ah, no! ¡Primero nuestras venganzas personales que el interés de las mayorías!, es la doctrina de Navarrete y Los Chuchos.
Echemos al fuego a Marcelo. Ataquemos a Andrés Manuel porque allí viene Morena y nos va a taclear. Ignoremos que postulamos a Abarca y sumémonos mejor a las marchas pro Ayotzinapa. ¿La Casa Blanca? ¿Qué es eso?, son las proclamas perredistas.
“No puedo mantenerme en las filas del partido al que han puesto en evidencia los hechos ocurridos en Iguala, y a cuatro meses de la tragedia, sus dirigentes guardan silencio y apuestan al desgaste y el olvido”, advirtió Alejandro Encinas en su misiva de renuncia al PRD.
¿Para qué hacer autocrítica interna si es menos riesgoso tildar de traidores a los que se van del PRD y mejor lanzarles una trompetilla en lugar de una reflexión?, es la premisa de Navarrete, Los Chuchos y compañía.
Valiente oposición tenemos.
PAN y PRD fragmentados, ninguneados, autoinmolados, inútiles —bajo esas condiciones—, para lo que necesitamos: el anhelo de tener una democracia más sólida y de mayor calidad.
¿A poco no?
ARCHIVOS CONFIDENCIALES
SALGADO. Los ajusticiamientos en contra de activistas sociales continúan. Ahora fue Gustavo Salgado Delgado, líder del Frente Popular Revolucionario (FPR), hallado decapitado y sin manos, en la comunidad de Moyotepec, Morelos. Los crímenes de activistas, las desapariciones forzadas, los secuestros y la impunidad, son el retrato fiel y macabro del México actual.
#LADYDIFDEPENJAMILLO. A los reclamos sociales, a la exigencia ciudadana, a los gritos de “¡queremos agua…queremos agua!”, la presidenta del DIF de Penjamillo, Michoacán, Laura Romero Montes, ha acuñado una nueva manera de responder a las demandas populares: “¡A chingar a su madre…!”, les dijo. Qué elegancia. Qué finura.
Twitter: @_martinmoreno
