Cierra este año con temas álgidos sobre la mesa, como la reforma pendiente a la Ley del Infonavit y los pleitos intestinos entre los líderes parlamentarios, que si no es porque son del mismo partido, aunque de diferente grupo político, no llamarían la atención de la opinión pública. Lo interesante de las declaraciones y hechos de los últimos días es lo que hay de fondo y la pérdida de control que generó una “simple desavenencia” entre Ricardo Monreal y Adán Augusto López por la forma en que la Cámara de Diputados les recortó dinero para el año próximo a los senadores.
A pesar de que ya fueron llamados a Palacio Nacional y “se buscó a como diera lugar” tomarse la foto para “dar la impresión” de que todo está bien entre ellos, tarea que se le encomendó a Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, lo cierto es que se trata apenas del inicio de lo que será “el juego de las vencidas” de cara a lo complicado que será el año próximo.
Para comenzar, los resultados de la encuesta levantada por Banco de México este diciembre muestran que los especialistas en materia económica recortaron –por cuarta vez– su pronóstico medio sobre la variación desestacionalizada del Producto Interno Bruto para el último trimestre de este año, desde 0.07 por ciento a 0.04 por ciento actual. De tal forma que para todo 2024 solamente tendremos un crecimiento de la economía de 1.60 por ciento anual. Esto refleja el sombrío cierre de año que ya anticipan algunos indicadores, como son la caída de 1.2 por ciento de la Actividad Industrial en octubre pasado (su mayor contracción en 11 meses) así como el desempeño negativo de la Inversión Fija Bruta al acumular dos caídas a tasa mensual en septiembre. Todo ello prevé un estancamiento económico durante el primer semestre de la nueva administración.
En materia social, las presiones sobre la economía son diversas. En primer lugar, los programas sociales cada vez presionan más las finanzas públicas. Un estudio reciente demuestra que el costo financiero del sector público es cada vez mayor. De enero a octubre de este año, los recursos que se destinaron para cubrir el déficit presupuestal y el gasto en pensiones y jubilaciones representaron 50.6 por ciento de los ingresos tributarios, algo que no ocurría en los últimos 29 años. Sólo se recuerda un porcentaje similar (52.7 por ciento) cuando ocurrió la crisis financiera por el llamado “error de diciembre” en 1994. Ello se traduce en que cada vez el gobierno tiene menos dinero para cubrir sus necesidades.
Asimismo, la inseguridad pública y la violencia le generó un deterioro al país este año por cerca de 300 mil millones de pesos. Ninguna nación en el mundo, con el régimen que fuere, podría salir adelante con esos niveles de pérdidas, además de lo que significa en vidas humanas.
Finalmente, si no existe unidad en la oposición para mejorar la vida pública del país no habrá proyecto que resista al choque con la realidad. El PAN se encamina al debilitamiento tras su elección de la dirigencia nacional (Jorge Romero) mientras que el PRI –de la mano de Alejandro Moreno– ha entendido que hay que adaptarse a lo nuevos tiempos para convertirse en la única oposición, a pesar de que muchos de sus integrantes han sido cooptados por el oficialismo y hoy se les presenta como “honestos y próceres de la patria”, cuando hace apenas unos meses eran mencionados como los “más corruptos” de la política mexicana.
- INCENDIAN OAXACA…
La torpeza del gobernador oaxaqueño, Salomón Jara, de despedir a más de mil 300 trabajadores al servicio del gobierno, la suma de sindicatos como la CNTE (están en Oaxaca en su asamblea nacional) a las protestas y su pleito con los Murat (hoy en Morena), además de la exigencia de que el gobierno actúe en contra de ellos y de sus exfuncionarios Javier Villacaña, Germán Espinosa y Mariana Nassar, entre otros, tiene desquiciada estos días a la capital y amenazan con extender el caos a todo el estado. Así la 4T en esa entidad.
