La crisis de las encuestas
En Yucatán, Morena enfrenta una pugna interna por la molestia que ha causado entre sus militantes la llegada de los “chapulines”.
En los últimos tiempos, nuestro país ha entrado a una “guerra” de encuestas político-electorales que reflejan su cada vez menor credibilidad frente a una realidad muy distinta a la que supuestamente reflejan. Todo ello, debido a que muchas de ellas se realizan al gusto del “mejor postor” que las encarga y que con ellas pretende “inclinar” la balanza de la opinión pública a su favor. De lo que se trata –dicen los “estrategas” políticos– es de crear la percepción de que el opositor va en declive frente a sus posibles electores con el fin de desanimarlos a que salgan a votar el día de la elección con el “garlito” de que todo ya está decidido.
Eso es lo que estamos viendo en los estados del país donde el año próximo se elegirá a gobernadores, además de la Presidencia de la República, que estará en juego.
Un ejemplo de ello es lo que sucede en Yucatán, donde hoy gobierna Acción Nacional. El PAN en esa entidad tiene al gobernador mejor evaluado del país con Mauricio Vila Dosal y uno de los alcaldes mejor evaluados a nivel nacional como es Renán Barrera Concha, hoy precandidato a gobernador del estado. Contrario a lo que dicen las encuestas, Morena en esa entidad ha tenido avances pírricos desde 2018. Dos años después (2021) únicamente ganó cuatro alcaldías más y dos distritos electorales federales. El PAN en 2021 ganó 14 de los 15 distritos locales y pasó de gobernar 23 a 41 presidencias municipales. Junto con el PRI gobiernan 83 municipios de los 106 que tiene Yucatán.
Renán Barrera ha sido alcalde en tres ocasiones en Mérida, lo que lo convierte en el único presidente municipal en la historia que ha gobernado en tres ocasiones y el primero en reelegirse. Mauricio Vila, en 2015, sucedió a Barrera Concha en la alcaldía de la capital yucateca para posteriormente ser sucedido por el propio Renán en 2018, cuando Vila Dosal ganó la gubernatura. Estamos frente a un equipo que ha trabajado desde hace 12 años juntos.
El partido Morena, con su candidato Huacho Díaz Mena (quien busca repetir candidatura el año próximo), terminó en tercer lugar en 2018 con apenas 20 por ciento de la votación, a pesar de que López Obrador estaba en la boleta como candidato presidencial. En esa ocasión, el PRI obtuvo el segundo lugar con 36 por ciento y Mauricio Vila –el ganador– llegó a 39.55%. Y en 2021, de elecciones intermedias en el país, Renán Barrera consiguió la reelección como alcalde de Mérida.
Hoy, en el estado, Morena enfrenta una pugna interna por la molestia que ha causado entre sus militantes la llegada de los “chapulines” –principalmente expriistas– que han brincado al partido guinda desplazando a quienes desde 2014 se la jugaron con López Obrador. A ello hay que sumar que los yucatecos no quieren perder lo que se ha avanzado en materia económica, empleo y seguridad en el estado. Sólo hay que voltear hacia la izquierda (Campeche) o a la derecha (Quintana Roo) para darse cuenta del retroceso que ha tenido la población de esas entidades.
NEXOS ENTRE DELINCUENCIA Y POLÍTICA EN ECATEPEC
Vaya problema en el que se ha metido la diputada Azucena Cisneros Coss, de Morena, quien esta semana apareció en un video en redes sociales junto a un sujeto que presuntamente encabeza a un grupo delictivo en Ecatepec. La también presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados del Estado de México y aspira a ser alcaldesa del municipio más poblado del Edomex, tiene mucho qué explicar sobre sus nexos con Alejandro Gilmare Mendoza, alias El Choko, quien en 2022 fue detenido por portación de armas de fuego en la CDMX y actualmente lidera La Chokiza, un grupo delictivo vinculado con la distribución de estupefacientes en Ecatepec. De entrada, lo menos que puede hacer la diputada Cisneros es presentar su renuncia inmediata al cargo antes de que cause un daño mayor a la imagen de la gobernadora Delfina Gómez, quien ha protegido e impulsado su carrera política desde que era su vocera en Texcoco.
