En tiempos de mayores transacciones comerciales, el traslado y entrega a tiempo de valores son de vital importancia en el mercado financiero con el fin de agilizar procesos de cobro y pago de bienes y servicios. Es por ello que diversos clientes de la empresa Servicio Panamericano de Protección han manifestado su preocupación por presuntas inconsistencias en la entrega de efectivo, situación que ha generado incertidumbre y afectación en sus operaciones.
Según reportes, algunos clientes han solicitado en repetidas ocasiones la entrega de recursos bajo resguardo de la empresa, sin que hasta el momento exista una explicación pública que, a su juicio, aclare plenamente las causas de las demoras o diferencias señaladas.
A ello se suma una creciente preocupación que, de acuerdo con versiones de personas vinculadas con la operación de la empresa, existe al interior del Servicio Panamericano de Protección y Brinks México por los cambios organizacionales que se estarían implementando. Dichas fuentes señalan que algunas decisiones estarían siendo impulsadas por personal con limitada experiencia en la industria del traslado y custodia de valores, lo que en su opinión ha incrementado la incertidumbre entre los colaboradores y ha generado inquietud sobre la calidad y continuidad de los servicios que se prestan desde sucursales del área metropolitana. Al interior nadie se quiere responsabilizar por este “secreto a voces”.
Las versiones sostienen que dichos cambios podrían impactar la operación diaria y los procesos internos, por lo que consideran importante que la empresa informe de manera transparente sobre las medidas que está adoptando para garantizar la eficiencia del servicio, la seguridad en el manejo de los valores y la confianza de sus clientes. De lo contrario, crece el temor por deficiencias en los procesos de control y administración de valores, así como riesgos en la continuidad de la relación comercial con algunos de sus principales clientes.
Se espera que en los próximos días la compañía aclare la situación y brinde información que permita conocer el alcance de los hechos reportados y las medidas adoptadas para garantizar la seguridad, la continuidad operativa y el adecuado manejo de los recursos bajo su custodia.
FALLAS EN EL TOXICOLÓGICO DE XOCHIMILCO
De los escasos nosocomios públicos en la CDMX especializados en la atención de adicciones, resalta la Clínica Hospital de Especialidades Toxicológicas de Xochimilco y que durante muchos años destacó, principalmente en atención a la población vulnerable, bajo la dirección de la Dra. Rocío Estrada Ordóñez. Lamentablemente desde febrero de este año y con la llegada a la dirección del Dr. Luis Antonio Castro Espíndola, han ocurrido irregularidades en el manejo del nosocomio que han derivado en denuncias por acoso laboral por parte del nuevo funcionario, así como la suspensión de áreas para la atención de familiares de personas con trastorno por uso de sustancias, terapias que son de suma importancia para la recuperación de los pacientes. La evidencia científica demuestra que cuando los familiares participan en grupos terapéuticos disminuyen las condiciones que los llevaron al consumo de drogas, así como la adquisición de herramientas para afrontar la enfermedad de manera más efectiva.
Resulta que el Dr. Castro Espíndola ordenó quitar los espacios para el tratamiento integral del trastorno por consumo de sustancias, convirtiendo el aula donde se reunían los familiares de los pacientes en bodega de dicho hospital, así como la falta de mobiliario y material audiovisual adecuado para la impartición de las terapias. Cabe destacar que dicha clínica depende actualmente del IMSS-Bienestar, por lo que se necesario que su actual director, Alejandro Svarch Pérez, tome cartas en el asunto para corregir dichas anomalías en favor de las familias que ahí acuden en busca de tratamiento.
